Sídney: el puerto, la Ópera y las playas de Manly y Bondi (28-29)
Nos levantamos a las siete de la mañana, que son las nueve en Nueva Zelanda. El cuerpo todavía no ha procesado el cambio de país. Ponemos lavadora, nos duchamos y salimos con calma bajo una lluvia persistente. El tranvía está averiado. Buscamos la tarjeta Opal —el sistema de transporte público de Sídney, equivalente a nuestra…