Los rincones ocultos de Tblisi: mercados, historia y cultura (9)
Los rincones ocultos de Tblisi: mercados, historia y cultura (9)

Los rincones ocultos de Tblisi: mercados, historia y cultura (9)

 

Pese a que ya hemos visto bastante de Tblisi, todavía nos quedan algunas cosas pendientes, y vamos a dedicar nuestro último día para terminar de verlas.

La fábrica y el dry market

Después de desayunar, subimos por Rustaveli hacia la iglesia de Kashveti y atravesamos los parques que tiene esta detrás para llegar al mercadillo conocido como Dry Market. Son las 10 de la mañana y lo están comenzando a montar (confirmado, este es un país poco madrugador), así que decidimos irnos a la Fábrica y volver más tarde. La Fábrica es el típico edificio industrial que han rehabilitado como zona cool, y que ha dado un nuevo aire a un barrio tradicional. De hecho vemos muchos graffitis interesantes mezclados con un sabor a barrio.

Volvemos al mercadillo, que se encuentra entre un antiguo puente y un parque (nos está sorprendiendo la cantidad de zonas verdes que tiene Tblisi) y que es una mezcla de mercado de cuadros y de recuerdos familiares típo anticuario: además de platos, cámaras antiguas, candelabros y demás, hay muchísimas medallas de guerra soviéticas, pines comunistas, bustos de Stalin y cuchillos. Interesante, desde luego, y con los vendedores más majos que nos hemos encontrado en el país.

 

Rustaveli

Desde ahí volvemos a Rustaveli a comer en Acharulebi Laghidzeze, un restaurante puramente soviético que está bajando unas escaleras, en el que comemos nuestro último adjaruli kachapuri, probamos unos raviolis al pot y regamos la comida con unas limonadas hechas con sirope. La verdad es que estamos algo hartos de pan y masa, pero no podíamos comer otra cosa en nuestro último día en Georgia.

Después de comer seguimos Rustaveli hacia arriba, pasando por la Ópera y demás, para empezar nuestro free tour por Tblisi de las 3. Lo hemos reservado con Giorgi, que tenía muy buenas puntuaciones, y efectivamente no nos decepciona: en la 3h que nos lleva ir hasta Abanotubani, nos cuenta detalles de los edificios, de la historia del país (los mitos fundacionales, la conquista rusa, la etapa soviética) y, sobre todo, cosas del día a día de los georgianos: cómo esta la educación, la sanidad, los sueldos y las pensiones. También hablamos del anhelo que tienen de entrar en la EU y en la OTAN, cosa que no pueden hacer por los dos territorios que no tienen bajo su control (se autodenominan autónomos, pero están bajo supervisión rusa).

Después del tour nos vamos a ver en atardecer desde la iglesia de Metekhi, que teníamos pendiente, y desde ahí volvemos hacia el centro, parando de camino para cambiar algunos laris a drams armenios. También paramos en la plaza Orbeliani y su mercado de flores, donde aprovechamos que hay un Carrefour gigante para comprar algo de comida para mañana y churchjelas empaquetadas para llevar.

Para nuestra última cena nos quedamos en Pasanauri, enfrente del hostal, y tomamos unas berenjenas asadas con tomate y  una masa de queso y maíz que se estira hasta el infinito. Nos va a dar pena marcharnos de Tblisi.