El año pasado quedamos encantados con la zona de Occitania, pero nos supo a poco… por eso, cuando este año empezamos a pensar en dónde ibamos a viajar por primera vez con nuestra hija, nos pareció una idea fantástica: un viaje en tren, a un país que conocemos bastante bien y a una zona que nos dejó mucho por descubrir.
Por qué elegimos Occitania para nuestro primer viaje en familia
Después de la experiencia anterior, Occitania nos parecía perfecta para una escapada con un bebé. Es una región con ciudades bien conectadas, ideales para moverse en tren sin complicaciones. Además, su mezcla de historia, cultura y naturaleza ofrece planes para todos los gustos y edades, incluidos los más pequeños.
Cómo llegar a Occitania desde Madrid en tren con un bebé
Para nosotros, que salimos desde Madrid, sin lugar a dudas la mejor opción es el tren de alta velocidad. Con Renfe resulta comodísimo y facilísimo llegar a ciudades como Nimes, Lyon, Aix en Provence, Valence, Perpignan, Montpellier, Marsella o, en este caso, Narbona…además, ¡los niños no pagan billete hasta los 4 años!
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En nuestro caso, el trayecto Madrid-Narbona lleva unas 5 horas y media. Los niños no pagan billete pero, ojo, tampoco tienen derecho a asiento. El carrito lo tendrás que dejar plegado en el portaequipajes que hay al inicio del vagón.
Y no solo llegar, moverse entre estas ciudades en tren es muy cómodo, las estaciones están ubicadas en el centro de las ciudades y los trenes son cómodos, hay bastantes horarios al día y son bastante económicos.
Si quieres saber más sobre nuestra experiencia en el AVE con un bebé, puedes leer este artículo. Si, por el contrario, lo que quieres saber es cómo moverte en tren por el sur de Francia como un local, te interesará leer este otro.
Dónde alojarse
Nosotros elegimos Narbona porque era la ciudad que mejor ubicada estaba para las visitas que queríamos hacer: Carcasona, Beziers, Perpignan y Montpellier. Todas a menos de una hora en tren, ideal para ir con la peque.
Nos alojamos en un apartamento que encontramos a través de Booking, porque al ser el primer viaje que hacíamos con la niña, no queríamos renunciar a la comodidad de una casa y nos daba cierta seguridad poder contar con una cocina. Además, los franceses cenan demasiado pronto para nosotros y ya nos ha pasado alguna vez que nos toca irnos a cenar a casa porque está todo cerrado cuando nos empieza a entrar hambre.
Qué llevar
Nuestra principal preocupación era qué llevar en la maleta. Queríamos ir ligeros, pero sin que faltara nada. Como padres primerizos, aún no teníamos claro qué es imprescindible, pero después de este viaje lo tenemos bastante más claro.
El porteo fue fundamental. El centro histórico de estas ciudades es empedrado y poco apto para carritos. El porteo nos dio libertad de movimientos y la peque iba súper cómoda. Nosotros tenemos varios, pero nuestro preferido para viaje es este de bambú, que además protege de los rayos del sol y es un tejido termorregulador con el que la peque no pasa calor.
También llevamos nuestra mochila cambiapañales, con bolsillo térmico para biberones y que se convierte en cambiador portátil. Nuestro calentador portátil de biberones y el esterilizador para chupetes y tetinas de viaje.
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En cuanto al equipaje, optamos por dos mochilas de viaje para evitar maletas con ruedas y movernos mejor.
Si repitiéramos el viaje, nos dejaríamos bastante ropa en casa. Es más cómodo ir lavándola porque la ropa de bebé se seca rápido. También procuraríamos hacer mejor el conteo de pañales… al final llevamos un montón y no lo vemos necesario, si te hacen falta se pueden comprar en cualqueir supermercado. Lo mismo aplica a las toallitas aunque, si tu bebé usa leche de fórmula, si que te recomendamos llevar suficiente porque nosotros no vimos la marca que utilizamos en ninguna farmacia. Y cambiar de leche en medio de un viaje no nos parece una gran idea.
Otra cosa que llevaríamos, y que hemos incorporado en viajes posteriores, sería nuestra cuna plegable de viaje. Ideal hasta los 6 meses de edad, ocupa poquísimo y es muy cómoda para dejar al bebé durmiendo, más amplia que al que incorpora la mochila cambiapañales y con un colchón más blandito. La nuestra la compramos en Vinted, pero hay muchas opciones.
Qué ver
Aunque hemos desarrollado cada lugar en un post dedicado, os hacemos un listado resumido de las ciudades que visitamos y las principales visitas turísticas que hacer en cada una de ellas. Nuestro ritmo de viaje se ha relajado mucho con la nueva viajera, porque necesitamos hacer más paradas y descansos… y tampoco es que sea especialmente sencillo salir de casa a las 7 de la mañana con un bebé que no te ha dejado dormir del tirón por la noche…
Narbona
Antigua ciudad romana (Narbo Martius), fue la primera colonia romana fuera de Italia. Hoy puedes pasear por el Canal de la Robine, visitar la impresionante catedral de San Justo y San Pastor (aunque inacabada, es imponente) y ver los restos de la Vía Domitia en pleno centro. Un lugar tranquilo con mucha historia bajo los pies, ideal para paseos relajados con niños o bebés.
Puedes leer nuestra experiencia en Narbona aquí.
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Carcasona
Uno de los conjuntos medievales mejor conservados de Europa. Su ciudadela amurallada parece sacada de un cuento, con torres, murallas y calles adoquinadas. Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, fue restaurada en el siglo XIX por Viollet-le-Duc. Imprescindible el castillo condal y pasear al atardecer por sus murallas. Nosotros teníamos muchísimas ganas de descubrirlo porque somos muy fans del juego de mesa que lleva su nombre.
No es recomendable ir con carrito si se quiere hacer la visita a la muralla, ya que es un constante de escalones, pero para visitar la ciudad medieval no resulta problemático.
Si quieres saber qué esperar de Carcasona, te dejamos nuestro diario de viaje.
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Béziers
Conocida por su importante papel durante las cruzadas cátaras en el siglo XIII. Destaca su catedral de Saint-Nazaire, situada en lo alto con vistas panorámicas, y las esclusas de Fonseranes, una obra de ingeniería del Canal du Midi. También tiene un centro histórico encantador y un aire más local, menos turístico.
Aquí te contamos cómo fue nuestro paso por Béziers.
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Montpellier
Vibrante, joven y con mucha mezcla cultural. Tiene una historia ligada al comercio y a su universidad (una de las más antiguas de Europa). El centro histórico está lleno de callejuelas animadas, plazas como la Place de la Comédie, y joyas modernas como el Antigone o el Museo Fabre. Perfecta para combinar cultura, compras y vida nocturna.
Todo sobre nuestra experiencia en Montpellier en este artículo.
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Perpignan
Antigua capital del Reino de Mallorca, mezcla de cultura francesa y catalana. Su arquitectura lo refleja, con el Palacio de los Reyes de Mallorca como emblema, y el Castillet, antigua puerta de entrada a la ciudad. Las palmeras, el clima y la comida nos hicieron sentir casi como en casa.
Lee más sobre nuestra visita a Perpignan.
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Colliure
Este encantador pueblo costero, en la frontera con España, es famoso por su luz especial que inspiró a artistas como Matisse y Derain. Sus callejuelas empedradas, el castillo real y el puerto pintoresco lo convierten en una visita imprescindible para familias que buscan combinar cultura, playa y tranquilidad.
Más sobre Colliure aquí.
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Preguntas frecuentes sobre viajar con bebé a Occitania
¿Los bebés pagan billete en tren?
No, hasta los 4 años no pagan billete, pero no tienen derecho a asiento.
¿Es buena idea llevar carrito a Francia?
Solo si es muy ligero. El centro histórico es mayormente empedrado, mejor usar porteo.
¿Cuál es la mejor ciudad para alojarse?
Narbona es ideal por su ubicación y conexiones ferroviarias.
Para más información, puedes visitar la web oficial de Turismo de Occitania.