El buda gigante de Leshan (9)
El buda gigante de Leshan (9)

El buda gigante de Leshan (9)

 

Hoy toca madrugón, nos levantamos a las 6:15 de la mañana. Vamos a ir a Leshan para ver su buda gigante, y lo haremos desde estación de tren enorme de ayer, así que hemos salido con tiempo porque ya sabemos que es inmensa. Por suerte, a estas horas está mucho más despejado el metro y podemos incluso sentarnos.

Una serie de catastróficas desdichas

Pese a la previsión, al llegar a la estación comprobamos que no nos da tiempo a coger el tren que queríamos porque la puerta está bastante lejos de donde nos ha dejado el metro y, además, tenemos que comprar el billete. Lo hacemos en la taquilla, ya que en las máquinas es necesario tener una cuenta registrada y no hemos conseguido que 12306.cn nos envíe el sms para validar la nuestra. Por suerte, entre Chengdú y Leshan hay bastantes trenes diarios y podemos coger el siguiente sin que nos suponga mucha demora. El tren nos cuesta 108 yuanes, para los dos.

Ya en el tren, aprovechamos que el trayecto dura una hora para tratar de comprar varios trenes que tenemos pendientes. Queremos intentar hacerlo con 12306.cn, a través de la miniaplicación que tienen en Alipay. Así nos ahorramos la comisión de Trip.com, que en estos trayectos pequeños es un despropósito. Nos sigue dando mogollón de problemas y, en un paso del proceso, cuando creemos tenerlo ya casi, nos salta un error en Alipay diciendo que nos han bloqueado los pagos en la cuenta hasta que validemos la operación con un SMS que nos han enviado. El problema es que el SMS lo han enviado a nuestra SIM española y desde que hemos llegado a China no hemos conseguido que coja cobertura, por lo que obviamente no estamos recibiendo mensajes.

Tenemos un problemón si no nos funciona Alipay, así que intentamos asociarlo a la SIM china… pero nada, tampoco nos deja porque nos da un error de autenticación y nos dice, básicamente, que tenemos que llamar a su servicio de atención al cliente para solucionarlo. Eso hacemos, afortunadamente tienen asistencia en inglés. Explicamos la situación y, aunque se muestran bastante cooperativos, la realidad es que parece que no pueden hacer gran cosa. Nos mandan un enlace donde validamos nuestro pasaporte, enviando una foto selfie sosteniéndolo y varias pruebas más de identidad, nos dicen que lo revisarán y nos darán respuesta… la respuestá jamás llegó.

Total, Alipay no nos funciona en uno de los teléfonos, concretamente en el que tiene la SIM china. Esto es un trastorno a la hora de pagar, lo intentaremos resolver utilizando Wechat y compartiendo wifi al otro teléfono cuando toque pagar con Alipay o utilizarlo para alguna cosa.

Al final, decidimos comprar los trenes que nos faltan con Trip porque no nos merece la pena seguir intentándolo con 12306.cn y quedarnos definitivamente sin ninguna cuenta de Alipay operativa o a saber que´.

 

Los budas gigantes

 Al llegar a Leshan, comprobamos que está lloviendo, así que sacamos nuestros chubasqueros y nos integramos con la multitud. Hay bastante gente porque es sábado, y se nota. Cogemos el autobús 3 (K1), a razón de 2 yuanes por persona, que tarda casi una hora en llegar al recinto donde están los budas por el tráfico que hay. Una vez en la entrada, compramos la entrada en la propia taquilla. Solo podemos comprar la entrada a una parte del recinto, la entrada para la otra parte hay que comprarla en otra taquilla que nos indican. Las dos entradas nos cuestan en total 320 yuanes.

Cogemos un minibús que nos lleva hasta el lugar donde empieza la visita. La verdad es que ya de entrada sorprende, porque uno va imaginando que solo va a ver un buda y la realidad es que hay varios. El primero tallado en la roca, a la entrada de la cueva.

Dentro de la cueva hay varias estatuas de buda talladas en las paredes, bastante espectaculares a nivel de detalle algunas de ellas. Además, la iluminación de la cueva es bastante buena, algo que siempre ayuda.

Pasamos por varias salas, todas ellas con sus respectivos altares y sus correspondientes budas, iluminadas por farolillos en color rojo y, por supuesto, con sus ofrendas en forma de comida. Es una costumbre que no entendemos, principalmente porque la comida posteriormente se deshecha, pero en fin…

Llegamos  a una sala bastante más alta que las anteriores. En su entrada hay 4 estatuas impresionantes de guerreros armados con distintas armas (bueno, uno lleva instrumentos musicales). Son deidades guardianas del tempo y de las enseñanzas de buda, los Sangharama.. El buda se encuentral al final, tallado en una enorme columna en medio de la sala, por ambos lados.

Una vez pasada esta sala, llegamos a otra aún más alta. En el centro, al inicio de las escaleras, una estatua de buda de 33 metros de altura, que impresiona de una manera brutal al estar excavado en el interior de la cueva. Según subes las escaleras vas comprobando su inmensidad. Un espectáculo.

Podría pensarse que eso es todo lo que el lugar tiene que ofrecer, pero no, tras pasar por otra sala enorme con multitud de budas representados en distintos instantes y escenas, llegamos al buda farmaceútico. Son 55 metros de estatua y es posible subir a la parte alta de la cueva para mirarle directamente a los ojos. Una barbaridad de estatua.

El buda gigante de Leshan

Esta estatua es la más grande del mundo representando a Buda en posición sentada y es considerada una de las maravillas de la escultura antigua. Mide aproximadamente 71 metros de altura. Solo su cabeza tiene alrededor de 15 metros de altura y 10 metros de ancho. Sus hombros tienen una anchura de unos 28 metros y las uñas de los pies son lo suficientemente grandes como para acomodar a una persona sentada en ellas.

La construcción del Buda Gigante comenzó en el año 713 d.C. durante la dinastía Tang y se completó en el año 803 d.C. Fue tallado en un acantilado donde confluyen los ríos Minjiang, Dadu y Qingyi. La construcción fue supervisada por un monje llamado Haitong, quien quería crear una estatua para calmar las aguas turbulentas que causaban naufragios en los ríos cercanos.

Para evitar daños causados por la erosión y el agua, se diseñaron un complejo sistema de drenaje en la estatua y sus alrededores. Este sistema incluye canales y tuberías ocultas que ayudan a drenar el agua de la estatua y mantenerla seca. Esto ha permitido que la estatua llegue a nuestros días en un admirable estado de conservación. El Buda Gigante de Leshan, junto con el Monte Emei, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1996.

Compramos la entrada a esta parte del recinto con el Alipay de David, ya que el otro sigue obviamente bloqueado. Desde esta parte, se accede al mirador superior del buda, desde donde se puede observar el inmenso tamaño de su cabeza y, si te fijas, los huecos de las orejas que se utilizan para el filtrado de agua, ventilación y evacuación de la humedad. Lo que básicamente hace que el buda se conserve así de increíble.

Para bajar a los pies del buda, nos toca aguantar una buena cola… y, viendo lo que hay preparado, en temporada alta tiene que ser algo exagerado. Nosotros nos pasamos prácticamente una hora esperando para bajar las escaleras y llegamos básicamente al final de las líneas que hay preparadas para distribuir a la gente. Con esas filas completas, la espera puede durar fácilmente varias horas.

Sigue lloviendo, aunque ya es una lluvia suave. Los chubasqueros han sido una ventaja, porque nos permiten llevar la mochila de la cámara completamente protegida y evitar que se nos moje la espalda. Además, aquí se llevan sin problemas porque absolutamente todo el mundo tiene uno. Se sentíría raro no llevarlo, de hecho.

Si la cabeza impresiona, los pies ni lo contamos. Una uña de este buda tiene básicamente nuestro tamaño. Es una barbaridad la altura que tiene, solo echamos en falta que la plataforma salga un poco más hacia el río, para poder verlo de frente. Se puede hacer en barco, pero hoy no está el día especialmente apetecible para meterse en un barco. Además tampoco nos convence mucho porque apenas se detiene frente al buda, no sabemos si es lo normal o si es hoy por la lluvia.

Tras hacer infinitas fotos, subimos de nuevo las escaleras. Esta vez sin esperas, vamos adelantando fácilmente posiciones. Llegamos a la salida y, con ayuda del traductor y de unos señores que van en el shuttle que nos acerca a la puerta del recinto, conseguimos localizar el autobús K1. Y es que hemos salido por una zona diferente a la de la entrada de esta mañana.

Un ligero contratiempo

Una hora más tarde, ya en la estación, nos encontramos con una desagradable sorpresa: no hay trenes. Todos los trenes del día entre Leshan y Chengdú están completos.Y es algo asombroso porque básicamente hay uno cada hora. Pues nada, ni uno hasta mañana.

Hay varios taxistas en la puerta de la estación ofreciendo traslados. La verdad es que es una faena porque de 1 hora vamos a pasar a un mínimo de 3, y eso nos va a dejar sin tiempo para ver lo que teníamos pensado esta tarde en Chengdú. Nos ponemos a hablar con unas chicas británicas, que van con una chica malaya. Son estudiantes de chino, así que nos juntamos para negociar un taxi y, finalmente, conseguimos que un conductor nos lleve por 90 yuanes cada uno en un taxi de 7 plazas. En el taxi vamos 9 personas. Nos sale por 180 yuanes para los dos frente a los 108 que nos hubiera costado el tren, así que el roto es más en tiempo que otra cosa.

Hay un atascazo monumental, se conoce que los sábados la gente de Chengdú va en masa a Leshan a pasar el día. Nuestro conductor pasa de comerse la retención y opta por hacer el trayecto por el arcén. Nos tiene un poco de los nervios. La parte positiva es que vamos charlando con las chicas británicas y, gracias a que van traduciendo, también con el conductor y los chicos que van detrás, que son chinos. Una mezcla de culturas curiosa.

Tardamos en llegar 2’5 horas y cogemos el metro hasta el puente Dongmen, que es de lo poco que podemos ir a visitar a estas horas porque todo lo demás está ya cerrado. Nos damos un paseo por el río, aunque sigue lloviendo. Aunque ni eso nos quita las ganas de probar comida callejera: vemos un puestecito donde venden unas bolitas de pulpo que obviamente probamos y que resultan están tremendas.

Seguimos caminando hasta encontrarnos con un callejón lleno de sitios para comer de los que nos gustan a nosotros, muy locales y sin carta en inglés. Pedimos unos noodles de cerdo agridulce, según el traductor y unos fideos fritos. Una de las dos cosas pica una barbaridad y lo otro resulta ser una sopa. A saber. El caso es que está rico. Para rematar la cena nos compramos unos helados y algunos snacks para mañana.

Continuamos con el paseo hasta Tianfu, donde nuevamente hay multitud de cosplayers. No tantos como ayer, pero bastantes. Vemos a un grupito que por fin reconocemos: son Harry Potter, Snape y Bellatrix. Y encima hablan inglés fenomenal, algo completamente inesperado. Aprovechamos para preguntar: el evento es el Comic Day, nos explican. Se celebra en una zona a las afueras de la ciudad y esta parada de metro es la que conecta con el centro, por eso todos quedan aquí. Además, nos cuentan que la máscara de Snape la ha modelado ella y la ha imprimido con una impresora láser de silicona. Una cosa espectacular, está genial hecha.

Hacemos varias fotos más y es muy divertido, porque luego los agregamos a Wechat y suben las fotos a sus estados y comentan cosas como nosotros del tipo “unos fotógrafos españoles me han hecho estos increíbles retratos hoy” y similar. Para estas cosas está genial Wechat. Por cierto, nosotros también tenemos nuestro público: varios fotógrafos le piden unas fotos a David. ¿Imaginarán que está haciendo cosplay?

Ya agotados después de un día intenso, decidimos volver al hotel. De camino, nos encontramos a un grupo de chicas y hacemos nuestra última foto de despedida. Curiosamente, aquí no hemos visto ni una sola princesa china.

2 comentarios

  1. Hola! Sí, lo llevábamos instalado desde España y nos funcionó perfectamente al llegar, hasta que se nos bloqueó. Visto con perspectiva, lo que haría para evitarlo sería registrarme directamente allí, con el número de la SIM China.

    Saludos y disfruta tu viaje! 🙂

  2. marta

    hola sara y david.
    me he topado con vuestro blog y está siendo muy útil!
    vamos a china en tres semanas y ya estabamos preocupados por si alipay no funcionaba pero leyendo vuestra entrada de chengdu ya me preocupe más. Vaya rollo!
    antes de que se os bloqueara , lo instalasteis en España y os funciono a la primera a vuestra llegada a china?

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