Diario de Perú, Bolivia & Chile: Preparativos

 

Este viaje surgió de una fotografía.  Una impresionante panorámica del salar de Uyuni que nos enamoró de inmediato. Tenemos que ir, dijimos. Y así, dicho y hecho, empezó esta maravillosa aventura.

Teníamos tres semanas y muchas cosas por ver. Cuatro de nuestros grandes sueños viajeros estaban relativamente cerca: Machu Picchu, el Amazonas, el Salar de Uyuni y el desierto de Atacama. Poco tiempo y mucho que ver… ¿a qué renunciábamos? A nada. Si algo nos caracteriza es que siempre logramos hacer lo imposible. Podríamos pagarnos un viaje si nos dieran un euro por cada vez que nos han dicho “ese itinerario es imposible” o “queréis ver demasiadas cosas y no os va a dar tiempo”. Nosotros somos de aprovechar cada segundo del viaje. De exprimir cada minuto del día, de movernos rápido. Podíamos hacerlo, solo teníamos que querer hacerlo.

El itinerario fue un quebradero de cabeza. Estuve semanas dándole vueltas, buscando rutas, transporte, horarios, opciones.  No recuerdo cuántos diarios de viaje pude leer, cuántos foros visité. Toda información era útil, todo iba dando forma a nuestro viaje. 

Finalmente nos quedamos con dos ciudades por país: Cuzco y Puno en Perú, Copacabana y La Paz en Bolivia, Santiago y Valparaíso en Chile. Y, por supuesto, con nuestros cuatro sueños por cumplir: el Amazonas, Machu Picchu, el salar de Uyuni y el desierto de Atacama. Combinando vuelos, autobuses y trenes parecía factible. Estaba decidido. Nos íbamos a Sudamérica.

Las decisiones

Teníamos claro desde el principio que lo mejor para ahorrar tiempo era entrar por Perú y salir por Chile, o viceversa. Después de mirar vuelos nos decidimos por la primera opción ya que encontramos un vuelo a buen precio con regreso directo desde Santiago de Chile. Para la ida no hubo tanta suerte, nuestro vuelo tendría la friolera de tres escalas: Quito, Lima y, finalmente, Cuzco. 

Para movernos en destino recurrimos a una combinación de autobuses y aviones. A Puerto Maldonado iríamos en avión, para ahorrar tiempo y también haríamos en avión el trayecto de Calama a Santiago de Chile.  En autobús nocturno iríamos de Cuzco a Puno y de La Paz a Uyuni, en autobús diurno de Puno a Copacabana y de ahí a La Paz. Nuestra idea inicial era evitar los autobuses nocturnos por completo, ya que tienen mala fama y se han llegado a producir atracos en ellos, pero nos permitían ahorrar mucho tiempo y noches de hotel, por lo que finalmente cruzamos los dedos y compramos los billetes para asegurarnos buenos asientos.  Os adelanto que nos salió bien la jugada y no tuvimos ningún problema, al menos de seguridad.

Para ir a Machu Picchu optamos por el tren. No era la opción más económica, pero sí la más rápida y para nosotros eso era algo prioritario. Descartamos, por tanto, el camino Inca y la famosa hidroeléctrica.  Compramos las entradas a Machu Picchu y Huayna Picchu con bastante tiempo, ya que el acceso es limitado. Y menos mal que lo hicimos así, ya que una vez allí nos encontramos con varios viajeros que se habían quedado sin acceso por mirarlo demasiado tarde. En nuestra opinión, Huayna Picchu es totalmente imprescindible. 

Para el salar de Uyuni y Puerto Maldonado reservamos las excursiones previamente, después de preguntar a muchas agencias, comparar muchas opiniones y precios. Nuestra idea inicial era hacer las gestiones allí, pero no nos apetecía perder una tarde buscando por ahorrarnos unos euros y, la verdad, los precios que encontramos nos convencieron bastante. Más tarde comprobamos que nuestra intuición no había sido del todo mala, ya que finalmente sí tuvimos tiempo de tantear un poco los precios y vimos que eran similares a los que teníamos nosotros. Dejamos para negociar sobre terreno las excursiones del desierto de Atacama y la del Vinicunca. 

El itinerario

Finalmente, tras mucho pulir y darle vueltas, nuestra ruta quedó así. Tenía mis dudas, sobre todo con la parte de Puno y Copacabana, ya que íbamos bastante justos. Realmente nos faltó medio día en Copacabana para ver la isla de la Luna y posiblemente nos hubiéramos podido ahorrar una noche en Puerto Maldonado, aunque esto fue un imprevisto ya que nuestro vuelo inicial llegaba mucho más tarde, pero nos cambiaron la hora una semana antes. Por cierto, ojo con esto porque nos comentaron que Star Perú modifica constantemente el horario de los vuelos a Puerto Maldonado. Con todo, en general creo que el itinerario fue bastante bueno y nos permitió ver todo lo que queríamos sin agotarnos demasiado. 

 

Las conclusiones

Lo teníamos claro antes de despegar y lo tenemos aún más claro ahora: este ha sido un viajazo. Hemos visto de todo: desierto, selva, ciudad… Ha sido un viaje de extremos. Hemos pasado de estar a un 99% de humedad en el Amazonas a un 9% en el desierto de Atacama. De los -13º del salar a los 37º de Puerto Maldonado. De estar al nivel del mar en Valparaíso a los 5200 metros del Vinicunca. Hemos cogido 7 aviones, 4 autobuses, 3 barcos. Hemos descubierto 3 países increíbles y recorrido más de 3000 kilómetros en apenas 20 días y, aún así, nos han quedado muchas cosas por ver. Que tengamos que volver te puede hacer a la idea de lo increíble que es esta zona de nuestro planeta 😉