India con conductor: ¿sí o no?

 

Cuando nos planteamos nuestro viaje a India tuvimos que tomar una decisión importante por la que deben pasar todos los viajeros que tienen este país como destino: cómo nos desplazaríamos por el país. India es un país complicado para los desplazamientos. No es el único, desde luego. Ya nos había pasado anteriormente en países como Tanzania, Cuba o Nepal, en los que 100 kilómetros de trayecto se convierte en una odisea de horas. Por no mencionar todos los contratiempos que pueden surgir por el camino. Y eso, cuando se quiere visitar mucho en poco tiempo, es un auténtico quebradero de cabeza.

Pese a que el país tiene una red ferrovial extensa y funcional, la realidad es que los horarios y la operatividad de los trenes no es fiable. Durante el viaje coincidimos con otros viajeros que habían tenido problemas de trenes cancelados o retrasos de más de veinticuatro horas. Antes del viaje, habíamos leído historias sobre viajeros que en mitad de la noche habían sido expulsados de su vagón por no ser el correcto y habían tenido que buscar desesperadamente el suyo en una estación de tren en medio de la nada. La idea no nos atraía, principalmente porque íbamos con el tiempo justo y teníamos un planning muy ajustado. Cualquier contratiempo o retraso podía arruinarnos el viaje.

Una cuestión de tiempo… o dinero

Al final la decisión se reducía a tiempo o dinero. Desplazarse en tren resulta mucho más barato y tiene la ventaja de que los trayectos se pueden realizar por la noche, por lo que además te ahorras la noche de hotel. Para nosotros, que tan sólo contábamos con 12 días en el país, era una cuestión de tiempo. Necesitábamos un transporte fiable porque perder un día de viaje por el retraso de un tren, descuadraba todo nuestro viaje. Y, con tan pocos días disponibles, la idea de perder 18 horas o más en un tren nos resultaba inconcebible. Además, movernos en coche tenía otra ventaja añadida: podíamos aprovechar los trayectos para realizar visitas en ruta, como la de Fatehpur sikri, Abhaneri o Gwalior.

Una vez establecidas nuestras prioridades, nos pusimos a buscar conductores. Muchísimos viajeros se decantan por este sistema por las ventajas que representa frente a los trenes: son fiables, ligeramente más rápidos, más flexibles y, damos fe, mucho más cómodos.  No nos resultó muy complicado hacernos con una larga lista de conductores recomendados en distintos fotos o blogs de viajes.

Nuestra decisión

En nuestro caso, tras escribir a varios de ellos, optamos por Mahendra Singh, de Shyam tours. Las referencias que encontramos sobre él de varios fotos y blogs eran buenas y su respuesta a mi correo fue perfecta: rectificó nuestra ruta inicial (que ahora comprendo que era absolutamente inviable) y nos descubrió lugares como Gwalior o Khajuraho, que nos enamoraron al instante. La verdad es que entendió perfectamente nuestra idea de viaje y nos preparó un itinerario perfecto, apurando al máximo cada segundo de nuestro tiempo e incluyendo todo lo que para nosotros era imprescindible de visitar. Cierto que Mahendra no es un conductor si no más bien una agencia, pero la verdad es que hizo auténticos malabarismos para que todos los desplazamientos cuadraran –incluso sumando vuelos al planning-, optimizando la ruta en coche para que nos diera tiempo a visitar las ciudades que yo había marcado como imprescindibles. Gracias a él, incluso, encontramos un vuelo de Katmandú a Delhi mucho más barato que todos los que habíamos visto. Y todo esto sin pedir nada a cambio, ni siquiera un anticipo (pero aunque esto ya no es de la discusión conductor si o no, si no de nuestro caso concreto, que tuvimos mucha suerte)

La verdad es que no le dimos más vueltas. El planning nos entusiasmaba y la atención de Mahendra, con el que en total intercambié más de 95 emails, nos daba mucha confianza. No nos apetecía pasarnos semanas tratando de cuadrar trenes para que luego nos fallara todo y nos quedáramos sin ver la mitad de los sitios por ahorrarnos cuatro duros. Sólo teníamos 12 días en el país y queríamos aprovecharlos al máximo. Así que apostamos por Shyam tours.

La experiencia

Sobre nuestro conductor sólo puedo decir cosas buenas. Baharu fue correcto y educado con nosotros en todo momento, nos dio consejos e indicaciones y muchas veces le sentíamos más como un amigo que como un chófer, como él decía. Prueba de ello fue la alegría inmensa que nos dio cuando vino a recogernos al aeropuerto de Delhi después de nuestros dos días en Varanasi sin él. Fue como reencontrarnos con un viejo amigo. Además, parece una tontería, pero saber que estaba ahí y que podíamos contar con él para cualquier contratiempo o problema fue como tener un salvavidas a mano. Y nos dio consejos muy valiosos, como el famoso “nehi, danyebat” para quitarnos a los vendedores pesados de encima.

Tras nuestra única noche en el tren, decidimos que habíamos acertado plenamente haciendo el recorrido con conductor. El tren me pareció incomodísimo, de hecho me puse medio mala entre el aire acondicionado y el traqueteo, por no hablar de los baños… Además llegamos con un retraso de dos horas a Varanasi, que nos descuadró nuestros planes para el día, y eso que tuvimos bastante suerte. Sin ser nosotros unos viajeros exigentes, de otros viajes ya habréis visto que nos apañamos con cualquier cosa, no creo que la experiencia en India hubiera sido igual durmiendo en trenes, sin descansar ni asearnos debidamente. Igual en un viaje más lento sí hubiera funcionado, pero con la paliza que nos dimos hubiéramos acabado por enfermar. Sin embargo, gracias a nuestra decisión nos salió todo a pedir de boca, tuvimos la independencia de decidir dónde queríamos ir y cuándo, pudimos descansar correctamente, ducharnos y aprender un poco más sobre el país y su cultura, gracias a nuestras charlas con Baharu y Shyam, el hijo de Mahendra que nos acompañó personalmente durante nuestra estancia en Delhi.

Si tuviera que repetir el viaje, volvería  a decantarme por un conductor. Nuestra experiencia fue absolutamente perfecta y muy recomendable. Creo que exprimimos al máximo nuestros doce días y que, teniendo en cuenta el nivel del viaje, nos salió muy bien de precio. Supongo que hay muchos tipos de viajeros y, sobre todo, muchos tipos de viaje y no a todos les cuadrará lo mismo. Lo que sí puedo recomendar a quienes, como nosotros, dispongan de poco tiempo y quieran ver todo lo posible, es que opten por un conductor. Personalmente recomendamos encarecidamente a Shyam Tours, pues nuestra experiencia con ellos fue absolutamente perfecta y creemos que fueron en gran medida culpables de que el viaje nos fuera tan bien.

 

Finalmente, para hacer las cosas bien y ser totalmente transparentes y honestos, hay que decir que, aparte de por todo lo anterior (recomendaciones, flexibilidad, etc.), elegimos hacer el tour con Mahendra porque, además, nos hizo un importante descuento: Shyam Tour utiliza blogs de viaje como forma de promocionarse y, viendo que íbamos a la India y que teníamos un blog, nos ofreció una pequeña colaboración. Por nuestra parte hemos sido lo más sinceros y honestos que hemos podido, especialmente porque ni nos dedicamos a esto (no somos ni viajeros, ni bloggers, ni fotógrafos profesionales), ni pensamos que haga ningún bien engañar a nadie: ni a Mahendra ni a futuros viajeros. De hecho, si leéis el diario veréis que os contamos todo tal cual fue: con las partes buenas y las malas. Es la información que nos gustaría tener a la hora de planificar un viaje y, por tanto, es la información que os ofrecemos. Con todo, la intención de este artículo no es recomendar a un conductor concreto, sino dar nuestra visión sobre esta forma de recorrer India.