De Ubud a Uluwatu (11)
De Ubud a Uluwatu (11)

De Ubud a Uluwatu (11)

 

Hoy va a ser un día de desplazamientos, ya que tenemos que recorrer una distancia bastante grande para esta isla: nos movemos de Ubud a Uluwatu, donde dormiremos los próximos dos días. Aunque la isla de Bali no es muy grande, desplazarse por ella es lento debido a que sus infraestructuras son limitadas. Aún así, en Bali encontramos las mejores carreteras de toda Indonesia (ya hablaremos de eso más adelante).

Pura Ulun Danu Beratan

Este templo, ubicado en la orilla del lago Bratan, tiene una belleza especial. Está dedicado a la diosa de los ríos y lagos Dewi Danu, debido a la importancia que este lago tiene como principal fuente de agua de la zona central de la isla.

El precio de la entrada al templo Ulun Danu Beratan es de 50.000 rupias.

En este lugar se puede ver el meru más alto de la isla, con 11 tejados (se reconoce porque es la imagen que sale en los billetes de 50.000 rupias). La imagen de este meru reflejado en el lago es razón más que suficiente para haber venido hasta aquí pero, si encima le sumamos que nuevamente estamos completamente solos en el recinto, obtienes una de las visitas más bonitas que hemos hecho en la isla.

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De camino hacia Uluwatu, nuestro conductor detiene el vehículo para que tengamos una perspectiva del lago Bratan desde la montaña. Nuevamente nos encontramos con decorados de Instagram, previo pago, a ambos lados de la carretera.

Rumbo a Uluwatu

Al pasar por Denpasar, acabamos accediendo a que el conductor nos lleve a un lugar llamado Oleh Oleh, que nos asegura que es un lugar donde podremos comprar artesanía y souvenirs a un precio imbatible. La verdad es que la pinta nos echa para atrás nada más llegar, pues es una mega tienda que nos recuerda a unos grandes almacenes. Sin embargo, miramos en TripAdvisor y parece que es un sitio local con muy buenas recomendaciones, así que aceptamos.

Nada más entrar vemos que no nos equivocábamos con nuestra primera impresión: en su interior encontramos productos de mala calidad a precios desorbitados y cosas que no nos llaman en absoluto la atención. Prueba de ello es que, pese a ir todos con unas ganas locas de comprar, salimos con las manos vacías. Para que te hagas a la idea, los sarong que el otro día compramos por 70.000 rupias tienen aquí un precio no regateable de 200.000.

Llegamos, tras unas cuantas horas de carretera, a la villa que tenemos reservada a través de AirBnb. Estuvimos mucho tiempo mirando villas porque este será el lugar en el que se celebre la boda y queríamos que fuera muy especial. No nos decepciona en absoluto. Aunque está un poco apartado, es un lugar muy tranquilo con un bonito jardín y nuestra propia piscina.

Un templo al borde del acantilado

Tras dejar las maletas, nos vamos al templo de Uluwatu, que está bastante cerca de la villa. Antes de pasar a verlo, comemos en uno de los warung que hay en la entrada.

La entrada a Pura Uluwatu es de 30.000 rupias y te facilitan un sarong.

Es posible que este templo sea, junto con el de esta mañana, el que más nos gusta de toda la isla: el entorno natural es alucinante, con los acantilados y el mar de fondo. Además, aunque hay gente, resulta muy tranquilo… salvo por los monos, eso sí. Hay que tener un cuidado tremendo con ellos: en el rato que estamos allí roban unas gafas, una chancla y un teléfono móvil, que tiran sin piedad alguna por el acantilado. Y eso que los guardas le habían ofrecido una manzana como rescate, pero nada, son monos que no se venden fácilmente :p

Al salir del templo, de camino a la villa, vemos un cartel indicando un “sunset point”, así que allá que vamos. Acabamos llegando a un chiringuito muy bien montado al borde de un acantilado. Nos quedamos en un lado viendo el atardecer y, antes que se haga completamente de noche, nos vamos a la villa.

Después de ducharnos, nos vamos a dar una vuelta por nuestro nuevo barrio y buscamos un sitio donde comer. La verdad es que esta zona es tranquila. Hay varios lugares orientados a turistas y pocos para locales (al menos que estén abiertos). Lo que vemos más problemático es que no está pensado para moverse a pie, y caminar por los laterales de la carretera a oscuras resulta un poco peligroso. Desde luego, un cambio muy significativo con respecto a Ubud.