Asia Central: Itinerario, mapa y preparativos para una ruta de 2 semanas
Asia Central: Itinerario, mapa y preparativos para una ruta de 2 semanas

Asia Central: Itinerario, mapa y preparativos para una ruta de 2 semanas

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Este viaje es, con toda probabilidad, el que menos tiempo hemos tenido para preparar en nuestra vida. Todo surgió porque estábamos buscando escapadas para los puentes de mayo y, de repente, vimos un vuelo a Uzbekistán por un precio que nos pareció razonable… y pensamos, ¿por qué no cogemos algunos días más y nos vamos dos semanas? Y así fue como ese día, 12 de abril, compramos nuestros vuelos para el día 30 de ese mismo mes.

El itinerario

Uzekistán es un país que, por sí solo, se puede recorrer fácilmente en una semana. A ver, obviamente como todo en la vida, pero a un ritmo normal de viaje y visitando las principales atracciones del país, y con esto incluímos la zona de Karakalpakstán, en unos 9-10 días lo tienes. También hay que decir que es un país que se presta mucho a pasar tiempo en él, así que los slow travellers encontrarán un filón en Uzbekistán… pero ya sabéis que no es nuestro caso. Así que, como somos así de inquietos y teníamos dos semanas, decidimos aprovechar para visitar Kazajistán y Tayikistán. De Kazajístán nos llamaba la atención la ciudad de Turkestan, donde se encuentra uno de los santuarios más famosos para los turcomanos, su equivalente a La Meca. De Tayikistán queríamos ver algo de sus famosas montañas y conocer una de las últimas ciudades fundadas por Alejandro Magno: Khujand. Todo ello bastante cerca de la frontera y, por tanto, fácil de incorporar a nuestro itinerario.
De Uzbekistán las ciudades top son Samarcanda, Bujará y Jiva. Imprescindibles en cualquier viaje al país. Obviamente Tashkent, la ciudad en la que aterrizamos, y a nosotros nos llamaba muchísimo la atención la zona de Karakalpakstán, ya que queríamos ver con nuestros propios ojos lo que quedaba del mar de Aral y visitar el famoso museo de Nukus, así que lo incorporamos en la ruta.

El transporte

Para volar a Uzbekistán la compañía que ofrece mejores vuelos es Turkish. Bueno, en general es la compañía que reina en Asia Central. Lo ideal, y lo que recomendamos, es entrar por Tashkent y salir por Urgench, o hacerlo al revés. Los vuelos no varían mucho de precio y te ahorras un viaje de un trillón de horas en tren que tiene que ser una auténtica paliza. No vuelan todos los días, así que posiblemente te toque acoplarte a sus horarios… y siempre hacen escala en Estambul.
Para moverse por el país la mejor opción es usar el tren. Son fiables y bastante rápidos, sobre todo si no preparas el viaje con dos semanas de antelación como nosotros y tienes acceso a los de alta velocidad (por cierto, de fabricación española). Se pueden comprar perfectamente online, aunque te recomendamos llevar impresos los billetes. Nosotros no lo dudamos y cogimos dos trayectos: de Samarcanda a Bujará (2’5 horas) y de Bujará a Jiva (6,5 horas). La verdad es que fue una gran decisión. Hay personas que lo hacen en taxi privado, pero a nosotros la experiencia del tren nos gustó mucho y nos parecieron muy cómodos.
En las ciudades lo mejor es tirar de taxi, sobre todo para desplazarse a las estaciones de tren que suelen estar retiradas. Lo más recomendable es usar Yandex, ya que el precio no estará inflado. Sale ridículamente barato desplazarse así, la verdad. También lo usamos para ir a los puntos más alejados en Tashkent y Samarcanda, ya que en Jiva y Bujará no tiene sentido porque todo está a mano. En Jiva y Nukus no funciona Yandex, pero en el resto de país sin problemas.
Para ir a la zona de Karapalkastán ya toca coger transporte privado. Con un coche normal se puede llegar hasta Moynak, el antiguo puerto pesquero de Mar de Aral, pero para llegar hasta el mar tocaba coger un 4×4. Finalmente contratamos la excursión con Islambek Travel, ya que eran con diferencia los que nos ofrecían el precio más bajo (y creo que no nos dejamos a nadie por preguntar). En total un tour de tres días, con una noche en Nukus y otra en una yurta, visitando el mar de Aral y las fortalezas de la zona.
Cruzar a Kazajistán y Tayikistán nos planteaba muchas dudas también… y poco tiempo para investigar. En principio a Kazajistán se puede llegar en tren, concretamente a Shymkent, pero tarda la vida y la frecuencia es bastante pobre. No nos cuadraba para nada, así que buscamos transporte privado. Lo reservamos con un contacto que conseguimos a través de Los Viajeros, por 200€ en total, incluyendo un conductor que nos llevaba a la frontera y otro que nos recogía tras cruzarla y nos llevaba a Shymkent, donde dormimos, y al día siguiente a Turkestan visitando varios mausoleos de camino. Sinceramente, creo que este fue el mayor error del viaje. Hubiera sido mucho más práctico ir directamente a Turkestan, porque Shymkent no tiene nada que ver, aunque ciertamente hubiera sido una paliza de coche. Además, el precio que pagamos fue bastante alto en comparación con el precio que tiene un taxista al que contrates directamente en la frontera. Hay muchísimas opciones una vez estás allí, y no es necesario llevarlo reservado.
Para Tayikistán ya teníamos la lección aprendida y nos fuimos por libre, ya que el mismo contacto que nos había organizado lo de Kazajistán nos pedía la friolera de 450€ por la ruta… que finalmente hicimos por unos 80€ al cambio. Una diferencia abismal. Visitamos Khujand, que es una ciudad muy agradable que realmente no tiene nada, pero que nos gustó mucho, y al día siguiente nos fuimos en un taxi compartido a Panjikent, que es una ciudad pequeñita, sin nada más que un bazar y cuatro calles, pero que también nos encantó. Nuestro tercer día en Tayikistán lo empleamos en hacer la visita de los 7 lagos, que inicialmente iba a ser un trekking de 6 horas, pero que finalmente hicimos en coche porque nos estuvo diluviando todo el día. Tras eso, nos fuimos de nuevo a la frontera para cruzar a Samarcanda. Personalmente, no cambiaríamos absolutamente nada de esta parte del viaje, salvo quizás para alargar nuestra estancia en el país, que nos enamoró profundamente.
En definitiva, la ruta quedó así:
  • Día 1: Tashkent, Uzbekistán.
  • Día 2: Shymkent, Kazajistán.
  • Día 3: Turkestan, Kazajistán. Regreso a Tashkent.
  • Día 4: Khujand, Tayikistán.
  • Día 5: Panjikent, Tayikistán.
  • Día 6: Ruta de los 7 lagos. Samarcanda, Uzbekistán.
  • Día 7: Samarcanda, Uzbekistán.
  • Día 8: Bujara, Uzbekistán.
  • Día 9: Bujara, Uzbekistán.
  • Día 10: Bujara, Uzbekistán (tren nocturno)
  • Día 11: Jiva, Uzbekistán.
  • Día 12: Mar de Aral, Uzbekistán.
  • Día 13: Nukus, Uzbekistán.
  • Día 14: Urgench, Uzbekistán.

Visados

No se necesitan visados para ninguno de estos países si se va a pasar menos de 30 días en ellos, así que estupendo.

Dinero y tarjetas

Aunque habíamos leído muchas cosas antes de ir que nos preocuparon, la realidad es que fue muy sencillo conseguir dinero en los tres países. ¿La solución? Nuestra fiel compañera de viaje: la Revolut. La mejor tasa de cambio posible, incluso con la inevitable comisión del 1’5% de los cajeros uzbekos. Los billetes que nos daban normalmente eran de 50.000 som, pero también nos llegaron a dar billetes de 100.000 y 200.000 som, que vienen fenomenal para no llevar tanta cantidad de papel encima.  Hay muchos cajeros, sobre todo en las ciudades más turísticas, y aunque a veces alguno no funciona, siempre se encuentra uno operativo.
En Kazajistán también retiramos dinero del cajero, sin ningún tipo de problema, en Shymkent. Y en Tayikistán sacamos dinero del cajero y cambiamos también en una oficina bancaria, todo sin incidentes y siendo nuevamente la mejor opción el cajero. Así que, aunque creemos recomendable llevar algunos euros encima siempre por lo que pueda pasar, es bastante factible manejarse sacando dinero únicamente de los cajeros.