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Walvis Bay: flamencos, Duna 7 y qué ver en un día (4)

 

Nos levantamos al amanecer, algo que parece que se va a convertir en una rutina a lo largo del viaje. Queremos aprovechar los días a tope, aunque esta vez recogemos la tienda con un poco de luz y todo (un lujo :D). Preparamos el desayuno en nuestro hornillo y nos ponemos en marcha.

La C14 en dirección a Walvis Bay es una carretera de grava por la que se puede circular a unos 60–80 km/h. Tiene algunos baches y un par de cambios de rasante con poca visibilidad, pero en general está en bastante buen estado. Poco a poco también nos vamos acostumbrando al coche y a conducir por la izquierda, algo que ayuda más de lo que parece.

 

Conducir 4x4 por libre en Namibia

El trópico de Capricornio

Tras un rato de conducción, paramos en el Trópico de Capricornio para hacernos las típicas fotos con el cartel.

No tiene mucho de especial a simple vista, salvo que vengas en el solsticio de diciembre, cuando los rayos del sol inciden de forma completamente vertical. Aun así, tiene algo especial. Quizá sea por haberlo oído tantas veces y encontrarte de pronto allí, en mitad de la nada.

Trópico de Capricornio

Tras cruzarlo, la carretera cambia bastante. Aparece un tramo corto con curvas muy pronunciadas, seguido de otra pista de tierra más ancha pero también más irregular. Durante varios kilómetros vamos rebotando como en una atracción de feria: ahora hacia un lado, ahora hacia el otro.

Después llegan más curvas, esta vez en una zona más estrecha y con algo más de tráfico, y de nuevo pista de tierra, todavía más bacheada y con zonas algo resbaladizas. Es imposible aburrirse: parece que vamos rapidísimo… aunque en realidad no pasamos de 50–60 km/h.

Finalmente, alcanzamos un tramo asfaltado, ancho y perfecto, que nos lleva directos hasta Walvis Bay.

Los flamencos de los salares de Walvis Bay

Walvis Bay significa Bahía Ballena, y nuestra primera parada en esta pintoresca y muy relajada cirudad es en un punto de información turística que vemos por casualidad. Nos explican un poco lo que hay que ver en la ciudad, que con las horas que son ya es poco (por la mañana parten todo tipo de actividades naúticas: paseo en catamarán, avistamiento de delfines, etc.).

Flamencos Walvis Bay

 

Decidimos entonces recorrer la carretera que bordea los salares y se adentra en el Namib-Naukluft National Park.

Es un tramo precioso, rodeado de lagunas salinas donde se concentran numerosos flamencos y otras aves como gaviotas. Aquí se pueden observar principalmente flamencos menores y flamencos rosados, atraídos por la abundancia de algas y pequeños crustáceos en estas aguas poco profundas.

La mejor época para verlos suele ser durante los meses más cálidos, cuando las condiciones favorecen la proliferación de su alimento, aunque es habitual encontrarlos durante gran parte del año.

Ese día, sin embargo, la niebla empieza a cerrarse y la lluvia ha dejado el terreno húmedo.

Walvis Bay Namibia

 

Pelican Point: por qué decidimos no ir

Seguimos hasta el final del asfalto, donde comienza una pista de arena que conduce a Pelican Point, una lengua de tierra famosa por su faro y sus colonias de focas.

Sin embargo, la niebla es muy densa y no terminamos de confiar en lo de conducir sobre arena sin experiencia. La visibilidad es mala y el terreno está húmedo, lo que aumenta el riesgo de quedarse atascado. De hecho, justo al lado vemos un coche que acaba de quedarse clavado.

Decidimos dar la vuelta. No merece la pena arriesgarse para no ver prácticamente nada.

Comida y compras en Walvis Bay

Regresamos a la ciudad para echar gasolina y vamos al centro comercial que hay a la entrada para comer. Nos decidimos por el Wimpys, que es una cadena de comida rápida muy popular aquí. La comida tiene buenos precios y básicamente el menú consta de hamburguesas, sandwiches y platos combinados de carne. No es para tirar cohetes pero no está mal, sobre todo porque estamos hambrientos y porque tampoco es que estemos haciendo unas grandes comidas estos días ya que hemos estado tirando de lo que habíamos traído de España.

Tras la comida vamos al Pick&Pay, que es un supermercado grande, para hacer algo de compra. Tienen prácticamente de todo y a precios muy similares a los de España. Compramos también unos adaptadores a enchufe Namibio por 14NAD y una regleta con adaptador por 75 NAD, infinitamente más barato que en el aeropuerto.

La Duna 7, la más alta del mundo

Tras la compra, nos acercamos a la Duna 7, situada a pocos kilómetros de la ciudad.

Su altura, más de 380 metros, impresiona incluso desde abajo. Según el Ministerio de Medio Ambiente y Turismo de Namibia, alcanza los 383 metros, lo que la convertiría en la duna más alta del país (aunque algunas fuentes la sitúan entre las más altas del mundo, no la primera).

El ambiente es curioso: no hay turistas, pero sí bastante gente local pasando el día. Descubrimos que es festivo y muchas familias están allí haciendo barbacoas mientras los niños —y no tan niños— suben la duna para luego bajar corriendo.

Nosotros no íbamos a ser menos. Subimos y probamos a bajar como ellos: la sensación es sorprendentemente parecida a esquiar lentamente sobre arena. Muy divertido.

Duna 45 Namibia

 

 

 

Según el Ministerio de Medio Ambiente y Turismo de Namibia, la duna mide 383 m, siendo por ello la duna más alta del mundo (aunque otras fuentes le dan el sexto lugar).

Problemas con el alojamiento en Swakopmund

Al terminar, conducimos hasta Swakopmund, donde tenemos reservado un apartamento.

Pero al llegar, sorpresa: llaman a la puerta y nos dicen que no es ahí. Tras varias llamadas, descubrimos que se han olvidado de nuestra reserva —hecha en enero— y que el alojamiento está ocupado. Nos ofrecen compartir con otra persona, algo que no nos convence en absoluto.

Intentamos buscar alternativa en Booking, pero el siguiente apartamento que reservamos también resulta estar ocupado. Nos ofrecen otro más caro.

Cansados y bastante molestos, decidimos no complicarnos más y buscamos un hotel. Terminamos en el Bonn Hotel, pagando unos 800 NAD por habitación, lo mismo que costaba el apartamento original para cuatro personas.

Cenamos algo rápido con lo que llevábamos y nos vamos a dormir.

 

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