Excursión a Kazbegi y la iglesia de Gergeti
Excursión a Kazbegi y la iglesia de Gergeti

Excursión a Kazbegi y la iglesia de Gergeti

Efectivamente, hoy nos toca madrugar por primera vez en el viaje. Nos vamos de excursión desde Tblisi a Kazbegi. El despertador suena a las 6 y 20 minutos después estamos saliendo por la puerta del hotel. Las calles están vacías, excepto por algún despistado que vuelve de fiesta y por los servicios de limpieza.

Didube

Nos paramos de camino al metro para recargar la tarjeta de trasporte que compramos ayer en el teleférico en uno de los infinitos puestos que hay por la calle. El proceso es sencillo y estamos cogiendo el metro pocos minutos después. El metro es moderno, sin nada de los lujos de los metros de los países soviéticos. Aun así, se aprecian detalles similares, como las señoras que vigilan las escaleras automática o los andenes centrales.

El trayecto hasta Didube dura 15 min (6 estaciones según el plano de metro, 5 según los carteles del anden, que no coinciden no en los nombres) y salimos a un mercadillo que está empezando a despertarse. Lo primero que nos encontramos son taxis que insisten en llevarnos, pero los vamos rechazando y preguntando por las marshrutka hasta que un amable ciudadano nos lleva entre los callejones hasta las estación de autobuses públicos, que esta un poco destartalada. Son las 7:05 y nuestra marshrutka a Kazbegi ya está ahí, aunque no sale hasta las 8.

Habíamos leído que era importante venir pronto porque se llenan y, efectivamente, mientras que nos tomamos un café en uno de los puestos (¡¡1lari!! Regalado comparado con los 7-9 que estamos viendo por el café en todas partes) la minivan se va llenando rápidamente. Tan rápido que salimos 15 min antes de la hora a tope de capacidad.

El trayecto debería de durar 3-4h, pero en 2.5h llegamos a la estación de Stepansminda, después de hacer hecho una parada rápida y después de haber pasado en frente de todos los sitios que nos decían ayer que incluían en los tours, pero sin pararnos: el monumento de Gudauri, la iglesia de Ananauri, el lago.. todos sitios bastante pintorescos pero que, viéndolos desde la carretera, no parece que valgan el doble del precio que nos ha costado el transporte y la posible falta de tiempo en Gergeti.

Stepansminda y Kazbegi son básicamente lo mismo, una es la denominación antigua y otra la actual.

La postal más famosa de Georgia

Nos han dejado en el pueblo de  Kazbegi, y la iglesia está en lo alto de un pico a 5km de subida. Hemos leído en varios sitios que lo mejor es subir en taxi y luego bajar paseando, pero cuando empezamos a preguntar el precio de los coches el precio es de locos nos piden 50 lari por un trayecto de 10 min, una pasada y un despropósito. Afortunadamente, hablamos con una chica georgiana que estás por allí y que quiere subir hasta medio camino y que negocia pagar ella 10 y nosotros 20 hasta la cima. Obviamente, el taxista arriba nos intenta cobrar 30, pese a que ella a pagado su parte y nos toca discutir, pero a cabezones no nos gana nadie.

El monasterio de la Santísima Trinidad de Gergeti, del siglo XIV, como en días anteriores, no es gran cosa. La magia es que está enclavado en un sitio excepcional, rodeando de montañas. De hecho, el monasterio da para media hora (tirando por lo alto), pero nosotros nos pasamos casi 4h subiendo y bajando colinas, recorriendo los caminos de los alrededores y tirando fotos. Muchas fotos. Tantas fotos que casi se nos pasa la hora para volver. Queremos coger la marshrutka de vuelta de las 3:30, ya que la siguiente es a las 5,y empezamos a bajar a las 2:15. Primero por la carretera y luego por los caminos que terminan atravesando Gergeti, mientras que comemos de lo que llevamos en la mochila. Se supone que hay un sendero que baja por el bosque, pero está bastante mal indicado y preferimos ir a lo seguro para no perdernos.

Llegamos a la estación con 10 minutos de margen y nos subimos, aliviados, viendo que aún tenemos plazas. Sin embargo, parece que hemos bajado con prisa para nada: pese a estar llena, la marshrutka no sale hasta una hora después de lo programado.

Cogemos el metro de vuelta -ahora bastante más lleno- y llegamos al centro, que tiene una actividad desbordante. Después de darnos una ducha, salimos a dar un paseo. Nos metemos rápido a cenar (adjaruli cachapuri y ensalada rara de pollo) porque se pone a llover. Después de cenar la cosa no mejora, así que nos vamos al alojamiento y caemos rendidos en la cama.