India: la polémica

 

India es un destino polémico. Antes de viajar a India habíamos leído muchas opiniones sobre el país de turistas que, como ahora nosotros, apenas habían pasado unos días allí. Tambien nos llegaron montones de opiniones de gente que había estado haciendo turismo  o que conocía a alguien que había estado en algún momento. Y un amplio porcentaje de las mismas eran negativas. Nos decian lo que habréis escuchado mil veces: Suciedad. Pobreza. Malos olores. Enfermedades. Lepra. Hambre. Caos. Malos modales. Falta de higiene. Acoso. Miedo. 

Entiendo que cada persona vive el viaje a su manera y no voy a contradecir a quien asegure haber pasado miedo o haber enfermado en India. Seguro que es cierto. Pero realmente es posible pasar miedo o enfermar en cualquier lugar del mundo. Son experiencias personales, y eso es algo importante: no tiene por qué ser la de todo el mundo y, desde luego, no deben servir para arruinar la reputación de un país entero. Yo tengo un recuerdo malísimo de Bruselas por una situación concreta que viví allí y no por ello me dedico a desacreditar la ciudad ni a decir que es insegura. Tuve mala suerte, eso es todo.

Por eso no me creo en posición de juzgar categóricamente un país como India. Puedo, como mucho, aportar mi visión como turista. Puedo contaros nuestra experiencia viajando y tratar de romper una lanza a favor de un país que considero que ha sido juzgado muy severamente.  

¿Es India como cuentan?

Lo primero que se tiene que saber si se va a viajar a India es que es un país en vías de desarrollo. India no es Europa ni Estados Unidos. Si viajas a India con esa idea en la cabeza, te vas a decepcionar. Y posiblemente te suceda lo mismo si viajas a África o a cualquier otro país asiático. De hecho India nos recordaba enormemente a Tanzania. Y ya quisieran en Tanzania las infraestructuras que tienen en India.

Lo que sí tiene India que no hemos encontrado en otros países como, repetimos, Tanzania, es la posibilidad de recorrerla al estilo europeo a un precio económico. Me refiero a hoteles o restaurantes que podrían encontrarse perfectamente aquí a un precio que, si bien es algo más alto que el de los restaurantes y hoteles no orientados al turismo, sigue siendo mucho más bajo que el que se pueda encontrar en europa. En Tanzania esta opción pasaba por resorts de lujo: no había nada orientado a un turismo de clase media.

Sobre el tema de la suciedad y los malos olores. Sí, claro que a veces huele mal. Hay vacas por la calle y en muchos baños no funciona la cisterna y los olores se van acumulando (Esto sucede en los baños públicos de los lugares no turísticos y en los de los restaurantes locales no orientados al turismo. Es decir, se puede evitar). También huele mal en algunas calles porque la gente orina en ellas. No es lo más habitual pero pasa. También pasa en España. Si no me crees, te animo a recorrer Chueca durante el Orgullo o ciertas zonas de fiesta cualquier fin de semana. Pero decir que un país entero huele mal por esto es como decir que España huele a ajo. Si yo tuviera que rescatar un olor de India sería el del incienso. Y me encanta.

También está sucio. Sucio para nosotros. Limpio a su manera. Son distintos enfoques. Esto también es evitable. Todo lo orientado al turismo está reluciente. Lo que no, está a su manera. Yo más que sucio diría que está gastado, pero es posible que yo sea muy optimista.

Tema aparte es la pobreza. Por supuesto que hay pobreza. Repito: es un país en vías de desarrollo. Aún así, no vais a ver a nadie muriendo de hambre por la calle (no en las zonas que hemos visitado, al menos).  Sí que vais a ver, y mucho, son niños mendigando. Normalmente cubiertos de roña y con ropa vieja. Es muy importante que se entienda que hay detrás de todo esto para que no se contribuya a que suceda: estos niños están ahí porque sus padres ganan más dinero teniéndoles así que trabajando.  Estos niños no están recibiendo una educación porque sus progenitores prefieren tenerlos mendigando en la calle. Y cada turista que les da una moneda es indirectamente responsable de ello.

Sobre el famoso acoso al turista por parte de los comerciantes.. Esto es algo que pasa en todas partes. Si hay un turista los locales saben que hay dinero. Aunque nos creamos muy especiales, no lo somos. Somos un turista más. Dinero. Ganancias. Ventas. Por supuesto que van a intentar vendernos algo. Y si pueden sacarnos dos en lugar de cuatro, mejor. ¿Cómo no queréis que piensen que somos ricos si, de entrada, nos estamos gastando su sueldo de dos o tres meses en montarnos en un avión? En las zonas turísticas están quienes van a cazar turistas. Y son pesados, mucho. Como en cualquier país pobre y turístico.

No es dónde, es quién

Nosotros somos los primeros a los que nos gusta integrarnos en los lugares que visitamos. Nos gusta hablar con los lugareños, incluso entablar amistad con ellos. Recordad que yo vengo del mundo Couchsurfer, para mí es una forma de viajar. Y en India es posible. Es más complicado, claro que sí. No estamos en una situación de igualdad. Al final te genera cierta desconfianza que todo el mundo parezca querer algo de ti, pero India tiene 1300 millones de habitantes y no todos son iguales. Hay gente muy amable, personas que simplemente sienten curiosidad por tu cultura o por lo que puedas pensar de su país. Hay mucha gente que intenta ayudarte desinteresadamente, que sólo busca practicar su español o inglés, o que quiere demostrarte con orgullo que su hijo/a sabe unas palabras en inglés, que quiere darte la mano o presentarte a su familia como si fueras un amigo de siempre o hacerse una fotografía contigo porque eres diferente. Con educación, con respeto y con una sonrisa en la cara. Nosotros elegimos quedarnos con eso. Nos quedamos con la gente que nos ha tratado bien, que ha sido amable y respetuosa, que nos ha hablado de tú a tú y que ha hecho de nuestro viaje una experiencia única. Que, por cierto, ha sido la mayoría. De los demás, que los ha habido, nos olvidábamos a los dos segundos.

¿Por qué quedarnos con lo malo habiendo tanto y tan bueno para recordar?

No voy a entrar a juzgar sus tradiciones o su forma de vida. Recordad que nosotros somos los visitantes, es nuestra responsabilidad adaptarnos y respetar su cultura. Podrá gustarnos más o menos lo que vemos, podremos no comprenderlo o incluso estar en desacuerdo, pero no viajamos para sentirnos cómodos.

Viajamos para experimentar, para aprender, para descubrir. Para ampliar nuestra visión del mundo.

La conclusión a la que he llegado con India es que no es el país, es el viajero. La experiencia dependerá de ti. De lo que priorices, de lo que valores, de lo que experimentes.  Dependerá de lo que decidas conservar y de lo que elijas olvidar. De lo que recuerdes. De lo que te atrevas a probar y de lo abierto de mente que seas al respecto. De con quien hables y de con quien no. De lo que te intereses por la cultura, las costumbres, la historia y la identidad del lugar. De lo que te esfuerces por entender su punto de vista, por ponerte en su piel. De los prejuicios que te quites de encima y de las ganas que tengas de quitártelos de encima. Dependerá de ti porque es tu viaje, es tu experiencia. Y siempre será única. No se puede generalizar con algo tan personal. India es distinta para cada persona que la visita. Como cualquier otro lugar de mundo.

Lo que es a nosotros.. nos ha encantado 🙂

Plural: 2 Comentarios Añadir valoración

  1. Carolina dice:

    Creo que vuestro ultimo parrafo puede extrapolarse a cualquier viaje. Es el viajero,en gran parte,el responsable de que un viaje sea una experiencian enriquecedora,una mas sin pena ni gloria o una pesadilla.

    1. David Sanz dice:

      Esa es exactamente nuestra conclusión 🙂

      Al final, creo que con India hay más polémica (y/o a la gente le cuesta un poco más) por que hay más diferencia con lo que conocemos, con lo que estamos acostumbrados.. pero sigue estando en nosotros como queramos vivirlo

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