Conducir por Namibia y Botswana

 

Si tienes pensado recorrer Namibia y Botswana por libre, posiblemente este sea uno de los temas que más te preocupen. Es normal, a nosotros nos pasaba lo mismo. Vamos a intentar resumir en un post todo lo que hemos aprendido durante nuestro viaje.

La primera decisión que hay que tomar cuando se va a hacer un viaje de estas características es saber qué tipo de vehículo vamos a alquilar. Hay muchas opciones, pero al final todo se resumen a dos: un 4×4 o un 2×4. El primero consume más, es más caro y más complicado de conducir… pero aporta la tracción a las 4 ruedas, que en muchos terrenos es imprescindible. Nosotros lo teníamos claro antes de ir y seguimos pensando lo mismo después de haber estado allí: un 4×4 es un aliado imprescindible en estos países.

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Consejos generales

  • En ambos países se conduce por la izquierda, por lo que los primeros días te harás un lío con el intermitente y los limpiaparabrisas. Bueno, y el último :D. 
  • En Namibia es obligatorio circular con las luces del vehículo encendidas, tanto de día  como de noche. Nosotros te recomendamos llevarlas siempre, en ambos países. Son carreteras en las que se levanta mucho polvo y las luces te aportan un punto extra de visibilidad.
  • Lleva contigo el carnet de conducir internacional. A nosotros solo nos pararon una vez en Namibia para pedírnoslo, pero hay muchos puestos de control en las carreteras y en cualquiera podrían exigírtelo.
  • Si vas a conducir por varios países, no olvides pedir el permiso para hacerlo a la agencia de alquiler. Tiene que especificar en qué países te permite entrar con el coche. 
  • Lleva un buen GPS. Nosotros utilizamos Google Maps descargando los mapas previamente y no tuvimos ningún problema. Marcaba caminos incluso dentro de los parques.
  • Siempre que veas una gasolinera, llena el depósito. Puedes encontrarte con kilómetros y kilómetros de carretera sin ninguna y también puede pasarte que encuentres una que no tenga gasolina. No arriesgues, no te quieres quedar sin gasolina en medio de la nada.
  • Cuidado con los animales. Nosotros nos hemos cruzado con todo tipo de animales. Desde vacas, cabras y perros a elefantes, oryx, facóqueros, hienas, monos, gallinas de Guinea o jirafas. En Namibia algunas carreteras tienen una valla alrededor para evitar que crucen (que tampoco es que haga mucho), pero en Bostwana ni eso. 
  • Entérate bien de cómo se cambia la rueda del coche y de cómo se hinchan los neumáticos y se mide la presión. Y procura revisar la presión de los neumáticos a diario, sobre todo después de conducir en condiciones más complicadas.
  • Lleva siempre una pala y unas maderas. Nunca se sabe cuando te vas a poder quedar atrapado en la arena y estas herramientas te van a ayudar mucho a salir de allí.
  • En algunos sitios leímos que hay que cambiar la presión de las ruedas para según qué terrenos. Nosotros no la cambiamos en todo el viaje y no tuvimos problemas, en la propia compañía de alquiler nos dijeron que no era necesario. Lo mejor es preguntarlo, cada coche es un mundo y cada neumático otro.

Las carreteras de Namibia

Las carreteras de Namibia son básicamente de tres tipos: asfaltadas, caminos de grava y caminos de tierra. 

Las asfaltadas son de doble sentido, tipo las carreteras secundarias de España. Son las denominadas como tipo B. No tienen mucho arcén y son más bien estrechas. La velocidad permitida suele ser de 120km/h salvo en las proximidades de los pueblos. Vimos varios controles de velocidad, así que es mejor ir con cuidado. Además, en los pueblos hay que tener mucho cuidado porque la gente va caminando por los laterales y se cruzan animales domésticos constantemente. En una ocasión tuvimos también un pequeño susto porque unos niños se echaron a la carretera para tratar de hacernos detener el coche gritando «money, money» y en otra, una niña nos tiró una piedra al coche. En general, toda la franja de Caprivi tiene este tipo de carretera y también toda el tramo que une Windhoek con Maun. 

Los carreteras de grava, las de tipo C, son carreteras anchas de doble sentido. Están poco transitadas y, aunque al principio se te hará complicado conducir por ellas, te acabarán pareciendo un sueño. El truco es no ir demasiado rápido, manejar el volante con suavidad e ir atento a los baches que pueda haber. La grava hace resbalar el vehículo, por lo que un volantazo brusco podría hacerte salir de la carretera o volcar. Si el coche se te va, enderézalo suavemente y con calma, posiblemente ni haya más vehículos ni tengas problemas de espacio para hacerlo. En estas carreteras podrás circular a 60-80 km/hora sin muchos problemas.

Los caminos de tierra (apisonada), tipo D, son bastante más estrechos que los de tipo C y están en peor estado. La mayor dificultad que veo aquí es que, además, cuentan con numerosos cambios de rasante, curvas y tramos con baches (pot holes) y hondonadas de terreno bastante pronunciadas. Ojo porque en época de lluvia se llenan de agua. En este tipo de caminos toca ir más despacio y con mucha precaución. 

En Etosha los caminos son de tierra, pero bastante llanos y amplios. Hay zonas con baches y desniveles, pero por lo general es bastante asequible. Además, está muy bien indicado. Después de haber estado en parques como Chobe o Moremi, Etosha nos parece un juego de niños. 

Sobre conducir en arena, en Namibia solo nos encontramos con arena en dos puntos. El primero fue el camino hacia Deadvlei, que salvamos cogiendo el shuttle que te lleva. Vimos bastantes coches atrapados en la arena, sobre todo a la vuelta porque la arena al calentarse se vuelve más difícil de transitar. Otro punto con arena fue el acceso al camping de Ngepi. Lo veo imposible sin 4×4, así que si no te ves capacitado para conducir por arena, será mejor que busques otro alojamiento (pero asegúrate antes de que el acceso es compatible con tu vehículo).

Las carreteras de Bostwana

Cuando llegamos a Botswana alucinamos porque todas las carreteras estaban asfaltadas… pero tiene truco. En Bostwana hay que ir con mil ojos porque vas tan tranquilamente conduciendo por una carretera de asfalta y, de repente, te encuentras con un bache del tamaño de una rueda. En el tramo de carretera entre Gweta y Maun esto es exagerado, hay millones de baches y tienes que ir muy despacio. Además son un peligro porque aparecen de golpe, no están indicados. Imagina que vas a 120km/h y que te encuentras con un agujero enorme en la carretera… pues eso, un peligro.

Como decíamos antes, aquí es muy frecuente ver a animales cruzando la carretera o en los laterales. Es recomendable reducir la velocidad y pasar con cuidado, pero si por lo que fuera un animal se cruzara en tu camino, lo peor que puedes hacer es dar un volantazo. A menos que sea un elefante, claro está… pero si ves a un elefante lo mejor que puedes hacer es parar, esperar a que pase y después seguir. Si es un animal pequeño… bueno, lo mejor es que no gires el volante bruscamente o podría ser peor el remedio que la enfermedad.

Los parques como Chobe o Moremi son otra historia. No tienen nada que ver con Etosha, las indicaciones escasean y hay bastante menos gente. Los caminos son estrechos, la mayoría rodeados de arbustos con espinas (acuérdate de esto cuando te digan que el seguro del coche no cubre los arañazos), el terreno tiene baches y tramos con bastante arena. Nosotros lo pasamos bastante mal en ambos sitios y el segundo día en Moremi decidimos coger un Game Drive guiado, siendo una de nuestras primeras razones para hacerlo el poder despreocuparnos de coche. 

Si te decides a hacerlo por tu cuenta, no te salgas de los caminos marcados. Sabemos que puede parecer muy atractiva la idea de explorar por donde nadie ha explorado pero si utilizas el sentido común, llegarás a la conclusión de que si nadie pasa por allí, nadie te verá si tienes algún problema… si te quedas atrapado en el barro o en la arena. Los parques son enormes y salir del coche para ir en busca de ayuda no es una opción, tampoco hay cobertura… puedes verte en una situación muy complicada. 

También hay algunos campings, como Mankwe o Elephant Sands a los que hay que acceder atravesando un camino de arena. El de Mankwe, en Moremi, fue el peor con diferencia. No nos quedamos allí atrapados de puro milagro. Para conducir por arena es muy importante mantener una velocidad constante, preferiblemente alta y no hacer giros bruscos de volante. El coche se te va a ir, pero tienes que reedirigirlo con mucha suavidad. Es necesario activar el 4×4 para este tipo de terrenos y una marcha baja, primera o segunda como mucho. Lo importante es no quedarte parado: así es como te quedas clavado en la arena.

Otra cosa a tener en cuenta cuando se conduce por Botswana son los controles de Foot and Mouth Disease. Hay bastantes y al pasar por ellos tendrás que bajarte y pisar en un barreño con un líquido desinfectante, pasar las ruedas del vehículo por un charco con ese mismo líquido y, si tienes mala suerte, sacar todo tu calzado del maletero y realizar el mismo proceso. Tampoco permiten pasar carne, ni siquiera envasada al vacío. En este enlace puedes ver las zonas donde se encuentran los controles.

Importante también saber que hay controles de velocidad y que, normalmente, están medio escondidos. Nosotros nos encontramos con uno llegando a la frontera con Namibia y básicamente era un policía detrás de un árbol con un radar portátil. Hay que ir con cuidado y fijándose.

Principales problemas y cómo resolverlos

  • Si el coche se queda atrapado en barro… ¡no aceleres! Baja del vehículo y averigua qué rueda ha perdido la tracción. Luego, da marcha atrás y gira en la dirección de esa rueda acelerando suavemente con el 4×4 activado. Coloca un trozo de madera o algo liso y resistente que tengas alrededor -por ejemplo las alfombrillas del coche- para que te ayude a sacar la rueda del barro. 
  • Si el coche se queda atrapado en arena…lo mismo, deja de acelerar de inmediato. Solo conseguirás hundirte más. Baja del vehículo y reduce la presión de los neumáticos, quita toda la arena que puedas con ayuda de una pala (¡lleva siempre una pala en el coche y a mano!) y luego, como en el caso del barro, pon algo bajo la rueda para ayudarla a salir y acelera suavemente con el 4×4 activado. 
  • Si te encuentras con un escalón en el camino… si es un escalón ascendente de menos de 50 cm, abórdalo de frente, en caso contrario hazlo en un ángulo de 45 grados. Si es descendente hazlo siempre de frente. Por primera, pega las ruedas delanteras al escalón y acelera para que salven el escalón.