De lentitud y despedidas (14)
Nos despiertan los gallos de la casa de enfrente, no es raro que aquí se oigan animales durante la noche, aunque hasta ahora casi siempre habían sido pájaros o gatos. Salimos a desayunar, aunque nos cuesta un rato localizar dónde porque el hostal parece desierto. Finalmente descubrimos que se desayuna en la azotea, con…