Cabárceno

 

¿Te imaginas poder hacer un safari sin salir de España? ¿Poder ver cebras, elefantes, rinocerantes, elefantes, tigres o leones en un espacio amplio y abierto, sin jaulas? Pues esto es lo que se puede encontrar en el Parque de la Naturaleza de Cabárceno, en Cantabria. Muy cerquita de Santander.

Se trata de una antigua mina, reconvertida en un enorme zoológico al aire libre que intenta reproducir los hábitats de los animales que habitan cada espacio. El sitio en sí es una maravilla: más de 750 hectáreas de paisaje kárstico que se recorren a coche. Más de 20 kilómetros de carreteras y en las que se puede disfrutar de los animales en semi libertad. Es cierto que se encuentran separados por especies y que son alimentados por sus cuidadores, pero no se encuentran enjaulados y se nota la diferencia (solo se recluye a algunos cuando es estrictamente necesario para su seguridad o la del resto de animales).

Datos prácticos

La entrada tiene un precio de 30€ para el día completo y 20€ en horario de tarde (adultos) en temporada alta. En temporada baja sale algo más económico: 23€ por el día completo y 16€ por la tarde. Los tickets se pueden comprar online. En cuanto a los horarios, estos varían según temporada, pero lo importante es saber que abren sobre las 9:30 y que se puede permanecer en el parque hasta las 20:00. Recomendamos ir a primera hora para evitar colas a la entrada y aprovechar el día. Hay mucho que ver y, aunque puede parecer mucho tiempo, se queda corto!

Aunque hay una zona de restaurantes, recomendamos llevar comida: hay merenderos y zonas habilitadas para comer. Con una manta y algo de comer, es un espacio ideal para montar un picnic 🙂

Para cualquier otra cosa, su página web es muy completa y podréis encontrar mucha información sobre el parque. También tienen una APP que os servirá para orientaros cuando estéis allí (Aunque no funciona excesivamente bien, puede resultar útil ya que las indicaciones del Parque son un poco deficientes :S).

Dentro del Parque

Además de las normas de circulación, que encontraréis tanto a la entrada como a lo largo del recorrido, consideramos muy importante respetar la normativa existente respecto a los animales. Vimos a mucha gente saltándosela alegremente, y no claramente no era por falta de indicaciones!. No se puede dar de comer a los animales. Es peligroso para nosotros y para ellos. Hasta el animal más inofensivo puede resultar peligroso si no sabemos qué estamos haciendo pero, más grave aún, puedes perjudicar gravemente la salud de ese animal dándole comida. Como curiosidad, uno de los cuidadores nos contó que los monitos de gibraltar (esos tan pequeños y graciosos), pueden arrancar de cuajo el dedo de un adulto.

Lo mismo sucede con los desperdicios. En la zona de los elefantes leímos que uno de ellos había muerto al ingerir accidentalmente una bolsa arrojada por uno visitante al recinto. Por favor, recoged vuestra basura. Es muy importante que todos pongamos de nuestra parte en el cuidado de la naturaleza. Son cosas obvias a nuestro entender, pero vimos a tanta gente ignorando estas dos sencillas normas que creemos conveniente recalcarlo.

Los animales

Gorilas, guepardos, leones y antílopes. Cebras, jirafas y elefantes. Hipopótamos, dromedarios, tigres, rinocerontes, jaguares.. si os gusta la fotografía, preparad vuestro equipo porque lo vais a necesitar! Recomendamos llevar un buen zoom (nosotros utilizamos el 200mm que es el mismo que nos llevamos a Tanzania y nos ha dado unos resultados espectaculares), aunque al ser de día no se necesita que sea muy luminoso. Si no tenéis cámara, podría ser recomendable llevar prismáticos, ya que al ser extensiones de terreno tan grandes, a veces los animales están lejos y no se les ve bien.

Lo que si que hay que tener claro es que al estar en un entorno lo más natural posible, puede que no veamos a los animales -o por lo menos no tan bien como nos gustaría-. Pueden estar lejos o cerca; moviéndose o descansando; haciendo algo o simplemente viendo pasar el tiempo. Armaros de paciencia y tened esto claro. Es lo bueno y lo malo de que esto no sea un zoo 🙂

A nosotros, tanto lo que vimos como cómo lo vimos, nos encantó. Además, ambos vimos a nuestros animales favoritos: D. el tigre y yo el elefante (aunque me sigo quedando con la experiencia del safari en Tanzania). Nos gustaron mucho también los gorilas y los rinocerontes. Estos últimos eran la espinita que teníamos clavada desde África, ya que allí no llegamos a verlos, así que nos encantó poder verlos tan de cerca esta vez.