¿Cuánto cuesta viajar a Francia?

 

Viajar a Francia no es especialmente barato, es un país con precios altos. De hecho, nos hemos gastado lo mismo en dos semanas por Francia que en dos semanas por Irán, sin tener que coger vuelos internacionales y comiendo prácticamente todos los días de supermercado… vamos, que es un país caro.

La parte más cara del viaje ha sido, sin lugar a dudas, el alojamiento. Dormir en Francia es cara, más si se quiere tener una habitación privada, con baño propio y bien ubicada. Nosotros lo reservamos todo a través de Booking, bastante a última hora porque el viaje lo decidimos la semana de antes y, bueno… como se puede ver, la media ha sido de unos 50€ por noche, que realmente no es caro para ser Europa, pero nosotros estamos muy mal acostumbrados después de viajar a destinos donde se duerme bien por tan poco dinero. Todos los alojamientos han sido extremadamente sencillos y económicos, habitaciones muy básicas y siempre sin desayuno.

La parte de transporte consiste, básicamente, en la gasolina. Hay que tener en cuenta que la parte del viaje realizada en el territorio nacional se ha hecho con gas GLP, que es notablemente más económico que la gasolina. También hay parte de transporte público, aunque no es una cantidad destacable. Nuestro coche es un Opel Corsa, un coche pequeñito que consume como un mechero. Eso a tenerlo en cuenta si tenéis coches más grandes que consuman más.

El aparcamiento en Francia es caro y frecuente, en casi todos los sitios hay que pagar y no siempre es algo razonable. La palma se la lleva el Monte Saint-Michel, aunque ya os contamos en el post de ese día cómo hackearlo. Nosotros nos dimos cuenta tarde y nos tocó pagar…

El turismo es otra partida fuerte del viaje, aunque es cierto que no hemos escatimado en nada. Aquí se incluyen las entradas a todos los castillos de valle del Loira, las de la abadía del monte Saint-Michel y las de Puy de Fou, que fueron 143€ para los dos, los tres días de entrada que cogimos.

Respecto a la comida hay que tener en cuenta que nosotros, por las circunstancias en las que hicimos el viaje, decidimos que lo más seguro era comer por nuestra cuenta. No queríamos meternos en restaurantes o sitios cerrados, así que casi todo lo que comimos lo hicimos en nuestra habitación de hotel o al aire libre, en merenderos y áreas de descanso, con comida que comprábamos en supermercados o que llevábamos de casa. Hay alguna excepción, obviamente, pero prácticamente todo lo que comimos lo hicimos así, por eso el presupuesto es de apenas 10€ por persona y día, algo que ya os garantizamos que si coméis de restaurante todos los días vais a superar prácticamente después del desayuno.