Nepal

 

Si Nepal no fuera un país sería una sonrisa. Una mirada de curiosidad, un gesto amable. Sería toda la gente que camina por las caóticas callejuelas de Katmandú, entre cláxones y motores. También quienes viven al pie de los Himalayas, como si la cosa más normal del mundo fuera vivir en el regazo del techo del mundo. Sería sus tradiciones. Las luces del Diwali, los colores del Holi. El sabor picante e intenso del masala. El sabor dulce y refrescante de un lassi. Sería la carcajada de un niño ante una cámara. Su vocecilla pidiéndote un “clic”, sus ojos como platos al verse en la pantalla. Sería un té masala o, tal vez, unos momos. El paraíso de los montañeros, pero también el de los amantes de la cultura. Sería la tranquilidad de un refugio, el poder de la historia, la locura de lo desconocido. Y, con todo, seguiría siendo Nepal. Tan único como su bandera, tan inolvidable como su hospitalidad.

Plural: 2 Comentarios Añadir valoración

  1. jose maria dice:

    Hola de nuevo, me gusta vuestro estilo y la mayoría de las fotos (solo he podido ver Nepal), me encanta vuestro relato de Nepal, os ha llegado, como no podía ser de otra manera.
    Seguiré en cuanto pueda.
    Abrazo y beso
    Salud y buena senda.

    1. Sara dice:

      Muchas gracias, Jose! Ayer estuvimos cenando en el sitio que nos recomendaste y todo un acierto 😉 Un saludo. S&D

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *