Chile

 

Un país entre montañas. De los Andes a Domeykos, ¿puede haber algo más apasionante que un país cuya geografía definen millones de años de movimientos geológicos? Montañas de colores imposibles que, en su día, se encontraban bajo tierra. Volcanes durmientes y en erupción. Desiertos infinitos. Lagunas. Un paisaje lunar y otro marciano, que los lugareños asesinaron por culpa de un malentendido. Santiago y sus rascacielos atrapados entre la cordillera Andina y la de la Costa. Con sus cerros y sus empanadas de pino, los terremotos y las chorrillanas. Con sus calles y avenidas cuajadas de historia, mojadas por las lágrimas de quienes la vivieron. La historia que se cuenta en los murales de Valparaíso. El museo al aire libre que se esconde entre los cerros. Que te deja interpretar sus trazos, su mensaje. Que te cuenta al oído, bajito, que un pedacito de ti se quedará atrapado para siempre al otro lado del Atlántico.