Sevilla

 

Es posible que Sevilla sea una de nuestras ciudades favoritas en Andalucía. Se dice que tiene un color especial y no sabemos si es el color, pero lo cierto es que tiene algo que enamora al visitante desde el primer instante. Si habéis estado, entenderéis de lo que hablo. 

Hoy en día, Sevilla es una ciudad moderna y dinámica. Sin embargo, aunque a veces nos olvidemos, al pasear por sus calles se puede apreciar sus orígenes antiguos e ilustres. Tan antiguos e ilustres que sus dos fundadores son personajes míticos de la Historia (un en sentido literal, otro en sentido figurado): Hércules -que ayudo a los fenicios sobre el 1000 a.C.- y Julio César, que consolidó la ciudad (alrededor del 200 a.C) dándole el nombre de Colonia Iulia Romula Hispalis. 

La Sevilla del Descubrimiento

Sin embargo, aunque la historia de Sevilla se remonta a los fenicios, la ciudad que conocemos hoy en día es un reflejo de lo que pasaría en ella siglos más tarde: por un lado, tras el descubrimiento de America en 1492, los Reyes Católicos conceden a Sevilla  el privilegio del monopolio del comercio indiano, convirtiéndose así en “puerta y puerto del Nuevo Mundo”.

Este hecho da origen al Alcázar de Sevilla -originalmente conocido como Casa de la Contratación-, creado para fomentar y regular el comercio con América. Si queréis visitar el tendréis que ser previsores y comprar la entrada con antelación, ya que suelen agotarse. Una opción muy interesante, es asistir a alguna de las visitas teatralizadas que se realizan por la noche.  Como curiosidad, las escenas de Juego de Tronos que tienen lugar en Dorne, fueron grabadas aquí. 

También en está época se termina de construir la Catedral de Sevilla, la más grande de España y en la que está enterrado Cristobal Colón. Para visitar la catedral de manera gratuita hay que acudir en horario de 16:30 a 18:00 horas. Fuera de esa franja horaria es necesario adquirir un ticket de 9€. Si queréis visitar, además, la Iglesia El Salvador es posible adquirir una entrada conjunta en esta última y así evitaros la cola de entrada a la Catedral. En la Catedral tendréis la oportunidad de subir a la Giralda. Esta torre -que en realidad era el minarete de la mezquita sobre la que más tarde se edificó la Catedral-, tiene 101 metros de altura en total y en la parte superior hay un mirador desde el que se tiene una bonita perspectiva de la ciudad. 

Finalmente, junto a la plaza de toros de la Maestranza al Guadalquivir encontramos la Torre del Oro. Aunque este edificio es más antiguo -data de 1220, del periodo de dominación árabe- tuvo un papel importante durante los siglos XVI y XVII: al estar al lado del muelle de aduana, se encargaba de vigilar a los barcos que llegaban cargados de plata y oro del Nuevo Mundo. Tanto es así que se dice que nombre viene de este hecho (aunque realmente viene de su color) y que incluso guardaba los tesoros (que se guardaban en la Casa de Contratación)

La Sevilla de las Exposiciones

Por otra parte, la Sevilla de hoy en día se la debemos también a dos exposiciones: la Exposición Iberoamericana de 1929 y la Exposición Universal de 1992. Para la primera se construyó la Plaza de España, que fue el pabellón de España para el evento. También se edificaron para la ocasión los pabellones que se pueden ver a lo largo del Parque de María Luisa -también construido para la ocasión-.

La segunda gran transformación de la ciudad se centró en la parte noroeste de la ciudad -la Cartuja, donde se albergó la Expo92- y en las infraestructuras y comunicaciones: se construyó la estación de tren de Santa Justa, la autopista SE-30, etc.

Desde entonces, la ciudad ha seguido evolucionando, pero más lentamente. Uno de los principales cambios ha sido la peatonalización del centro, que ha dejado una Sevilla paseable, accesible y preciosa. También cabe destacar el proyecto Metropol (más conocido como Setas de Sevilla), Esta estructura de madera -la más grande del mundo-, es obra del berlinés Jürgen Mayer y fue el proyecto ganador del concurso que el Ayuntamiento de Sevilla organizó para remodelar la plaza en la que se encuentra.  Por 3€ es posible subir a su mirador, desde el que se tienen unas bonitas vistas de Sevilla (sobre todo al anochecer. con toda la ciudad iluminada-.

Para descubrir la ciudad, os recomendamos este free tour. Tiene bastantes horarios y el recorrido es muy completo. Nosotros, desde luego, quedamos encantados.

 

Por último, os dejamos la galeria fotográfica del conjunto de nuestras visitas aquí!