Diario de Francia (13 y 14): Selva de Irati y fin

 

El siguiente día es pura carretera. Tenemos que hacer 400 kilómetros por carreteras de montaña, preciosas eso sí. Nuestro destino es Orbaiceta, un pequeño pueblo que está a la entrada de la selva de Irati y donde teníamos idea de pasar dos noches pero, con la lluvia, hemos cancelado la segunda noche y decidido regresar antes a casa. No tiene sentido hacer senderismo con la que está cayendo.

Llueve tanto que ni siquiera hacemos las paradas que teníamos previstas. Una muy corta en San Juan a Pie de Puerto para ir al baño en la que nos calamos y poco más. Llegamos al hostal empapados y con poca gana de salir fuera.

La selva de Irati

Llevábamos mucho tiempo queriendo venir a esta zona y, la verdad, es una decepción enorme encontrarnos con esta lluvia. Que suponemos que es normal esta lluvia en Navarra en otoño, pero es una faena. Con todo, salimos a ver qué podemos recorrer.

Resulta que se puede recorrer un buen trecho en coche, así que aprovechamos y hacemos una especie de safari, parando cada dos por tres para hacer fotografías desde el coche. También nos aventuramos a hacer una miniruta de 10 minutillos para ver el lago, aunque nos tenemos que volver rápido porque la lluvia está insistente.

Después de ponernos los dientes largos durante toda la mañana con esta preciosidad de lugar, decidimos poner rumbo a casa.