Diario de Canarias: Preparativos e itinerario

 

Lo primero que tenemos que confesar es que, aunque a que hemos viajado a zonas bastante más complejas de mundo -organizativamente hablando-, montar este viaje a Canarias ha presentado bastantes dificultadas. En primer lugar, y como es evidente, por la situación global que estamos viviendo. Cuando no era una cosa era otra, que si toque de queda, confinamientos, restricciones… ¡hasta una tormenta de nieve tuvimos! Vamos, que fácil no lo hemos tenido, pero pese a tenerlo todo aparentemente en contra, sí que tenemos que decir que este ha sido un viaje top y que repetiríamos sin dudarlo.

Los Preparativos

La idea original, allá por el mes de septiembre, era ir en noviembre un mes completo y recorrer todas las islas. Pero claro, empezaron los confinamientos perimetrales, la segunda ola y… bueno, todo se complicó tanto que decidimos mover las vacaciones. Aprovechamos, eso sí, que la cosa se relajó un pelín a principios de diciembre para escaparnos 5 días a Fuerteventura porque la cabeza ya no daba más y necesitábamos desconectar a toda costa.

Las vacaciones las teníamos que gastar, sí o sí, en enero y nos quedaban tres semanas… así que ese fue el tiempo que decidimos irnos a las islas. Como no nos llegaba para recorrer todas, decidimos quedarnos con La Palma, La Gomera, El Hierro, Tenerife y Gran Canaria porque Fuerteventura ya la conocíamos y Lanzarote quedaba demasiado a desmano para el tiempo que teníamos.

La idea inicial fue volar a una isla y volver desde otra pero, viendo las limitaciones y cierres perimetrales de las islas, que no paraban de cambiar, decidimos que sería mejor volar a la misma isla porque nos daba más margen de maniobra. Al final nos decidimos por Tenerife porque era la que mejores conexiones de ferry tenía con el resto y porque los vuelos estaban tirados de precio, todo sea dicho.

El coche

Decidimos que alquilaríamos un solo coche para recorrer todas las islas porque era mucho más barato y cómodo así, primero porque el alquiler a largo plazo bajaba considerablemente de precio, segundo porque mover el coche de isla en isla en ferry apenas suponía un incremento de 5€ por billete y tercero porque no todas las islas tienen agencias de alquiler de vehículos cerca de puerto o  a mano. Era más cómodo llevar las maletas en nuestro Fiat 500 e ir moviéndonos de un lado a otro. Para esto elegimos Cabrera Medina (Cicar) porque son los únicos que te permiten moverte de isla en isla y, además, son los más baratos con diferencia y no piden que pagues nada antes de recoger el vehículo.  Nuestra experiencia con ellos ha sido, sin duda alguna, maravillosa.

El ferry

Como consecuencia de esta decisión, la única vía para desplazarnos entre islas fue hacerlo en ferry. También es verdad que nos daban más margen de maniobra, de hecho varios ferrys los cogimos apenas a 5 minutos de su salida. Los vuelos, además de estar bastante más caros para esas fechas, implicaban reservar por adelantado y, por supuesto, no nos permitían llevar el coche con nosotros. Vamos, que era más rápido pero encarecía bastante el viaje y nos quitaba libertad de movimientos. Nos movimos en Naviera Armas y Fred Olsen, que son las navieras que operan entre islas. Por cierto, recomendamos llamar porque hay rutas que no están anunciadas en su web, como por ejemplo la de El Hierro a La Gomera, y te puedes evitar dar alguna vuelta tonta.

Los alojamientos

Los alojamientos, apartamentos turísticos todos, los fuimos cogiendo sobre la marcha porque había bastante oferta. Elegimos apartamentos porque queríamos poder cocinar en nuestro alojamiento, para así minimizar el tener que estar en lugares cerrados o concurridos al máximo.

En general hacíamos las reservas llamando directamente por teléfono o a través de Booking.

El itinerario

Empezamos el viaje por La Palma, aunque tenemos que decir que de repetir lo haríamos empezando por Gran Canaria. Básicamente porque creo que empezamos por las mejores islas, o al menos las que más nos gustaron a nosotros, y hubieran estado mejor como broche final.

Pasamos 4 noches en La Palma, tiempo que consideramos justo porque, aunque la isla es pequeña y no tiene tantas cosas por ver, lo cierto es que tiene rutas de senderismo espectaculares y merece la pena dedicarle su tiempo. A nosotros realmente nos fue bien el tiempo que tuvimos pero porque nos encontramos con dos de los senderos más largos cerrados por desprendimientos. A esto hay que añadir que desplazarse por la isla es una pesadilla, básicamente La Palma es una gran carretera de montaña y vas todo el rato a 30km/h y dando las gracias.

Nuestra siguiente parada fue La Gomera, donde estuvimos 3 noches. Aquí diríamos que nos sobró incluso tiempo, nos recorrimos todo el Garajonay a base de rutas cortas (tienen 18 senderos que recorren todo el parque) y lo hicimos sin demasiadas prisas.

De La Gomera fuimos directos en ferry a El Hierro, donde pasamos dos noches. Tiempo de sobra para ver la isla pero no suficiente porque El Hierro es la isla más increíble de todas. Nos enamoró por completo y nos dio muchísima pena no haber podido quedarnos más tiempo, simplemente para estar allí. En el planning inicial sí que iban más noches en esta isla, pero el retraso en nuestro vuelo por culpa de Filomena nos obligó a recortar.  Si tenemos claro algo, es que volveremos a El Hierro.

La siguiente parada fue Gran Canaria, previa escala en Tenerife, donde pasamos cinco noches. Demasiadas, para nuestro gusto. Gran Canaria no es que esté mal, pero nos pareció demasiado turistificada. La mejor zona de la isla, que es el centro, donde está toda la parte de montaña y trekking está muy mal planificada, como si no tuvieran interés alguno en este tipo de turismo. Igualito que en La Palma, vamos…  Las zonas turísticas de playa nos parecieron el horror absoluto y los pueblecitos que visitamos, aunque no estaban mal, tampoco nos parecieron espectaculares, como sí puede ser espectacular Poris de la Candelaria en La Palma. Vamos, que por comparativa, Gran Canaria pierde por goleada (y pedimos perdón a  nuestros amigos canariones, que tenemos varios, pero es la realidad. O al menos nuestra realidad).

La última isla fue Tenerife, donde estuvimos 4  noches y que nos dejó un sabor agridulce. Tuvimos la mala suerte de que los senderos del pico de Teide estuvieran cerrados y era lo que más ilusión nos hacía de esta isla.  Nos gustó más que Gran Canaria, pero menos que las otras tres. Sobre todo nos gustó la playa de Benijo, la zona de Anaga (aunque para esas alturas nos salían los bosques de laurisilva por las orejas) y el Parque Nacional del Teide.

En general creemos que la ruta estuvo bastante compensada, quizás haber añadido un día en El Hierro y habérselo quitado a Gran Canaria, pero no nos quejamos… recorrer Canarias es fácil y agradecido, las islas son una pasada y de una a otra el cambio de paisaje es brutal. A día de hoy diríamos que nuestras preferidas, en orden, son: El Hierro, La Palma, La Gomera, Tenerife, Fuerteventura y Gran Canaria. Estamos deseando ir a Lanzarote para incluirla en la lista 😉