Uganda: Preparativos e Itinerario
Uganda: Preparativos e Itinerario

Uganda: Preparativos e Itinerario

 

Preparar un viaje a África siempre es un reto. Así lo fue en nuestros anteriores viajes a Tanzania en 2016 y a Namibia y Botsuana en 2018, y así lo ha sido en Uganda. Si estáis pensando en viajar a este país, aquí os dejamos toda la información sobre cómo lo organizamos nosotros.

Cómo preparar un viaje a Uganda

La primera complicación que encontramos es que no hay mucha información es nuestro idioma sobre este país. Lonely Planet solo dedica un capítulo en una de sus guías a Uganda y apenas hay 4 blogs de viajes al respecto. Es curioso, porque tenemos la sensación de que es un destino que se ha puesto muy de moda últimamente, pero parece que aún queda mucho por escribir al respecto…

En inglés hay algo más de información. Está la magnífica guía Bradt, que tan amablemente nos prestaron nuestros amigos de @mochilasvoladoras y es más fácil encontrar webs y blogs sobre el tema, principalmente de las propias agencias turísticas del país. A nosotros una de las que más nos ayudó fue esta.

El transporte

Lo primero y más importante es saber cómo te vas a mover por el país. Hay gente que se aloja en un punto y se desplaza mediante excursiones organizadas. Hay quien se alquila un coche o una moto  y conduce por su cuenta. Y hay quien, como nosotros, alquila un vehículo con conductor. Hasta la fecha no hemos visto a nadie que haga el viaje moviéndose únicamente en transporte público, pero entendemos que es factible… aunque no tenemos claro que se pueda llegar hasta ciertas áreas. Ah, y estando allí también vimos a un hombre que estaba recorriendo el país en bicicleta. Así que por opciones desde luego no es.

Nosotros optamos con el vehículo por conductor porque la diferencia entre tener o no conductor era de tan solo 15$ al día y porque conducir por África no es algo que nos apasione (más después de la experiencia que tuvimos en Botsuana). Los coches pueden costar lo que cada uno quieras pagar, dependiendo del modelo de vehículo que elija. Los más caros suelen ser los Land Rover. Nosotros finalmente nos decantamos por un Toyota Prado 4×4 que nos salió a 85$ por día con conductor incluido. Al conductor no tienes que pagarle nada más: tanto sus comidas como sus alojamientos se los costea él mismo. Lo que sí hay que pagar aparte es la gasolina. Otra ventaja de llevar tu propio conductor es que hace las veces de guía y de traductor en muchas ocasiones. Nosotros tuvimos la suerte de dar con Gerard, con el que congeniamos de inmediato y tuvimos muy buen rollo durante todo el viaje.

Por cierto, para lectores del blog y seguidores de Retratos Viajeros, acordamos con Gerard un descuento para quienes quisieran repetir viaje y experiencia con él. Así que si os interesa, decidnos y os pasamos su contacto. Conste en hazte que no nos llevamos nada, pero a Gerard le pareció interesante esta pequeña promoción y, aunque le dijimos que nosotros estamos muy lejos de ser influencers, tampoco nos cuesta nada 😅y salís todos ganando.

Los permisos

Los permisos para ver a los gorilas de montaña se tienen que gestionar antes del viaje, lo recomendado es con un mes de antelación. ¿Por qué? Pues básicamente porque solo pueden visitarse 22 familias de gorilas, que son las que están habituadas, y a cada familia solo pueden acercarse 8 turistas al día. Si echáis cuentas, veréis que hay muy pocas plazas. Así que es mejor que te hagas con la tuya cuanto antes.

Los permisos se gestionan a través de la UWA (Ugandan Wildlife Authority), pero esa es solo la teoría. La realidad es que la UWA jamás contesta a los turistas y al final toca gestionar el permiso a través de una agencia local. Y, obviamente, hay que pagarlo íntegramente por adelantado, por eso es muy importante elegir bien la fecha, ya que no es reembolsable ni modificable una vez gestionado.

Para ver a los chimpancés no hay tanta demanda al haber más oferta, aunque también se recomienda reservarlos con antelación. No es posible en ningún caso gestionarlo el mismo día, eso tenedlo muy en cuenta. Normalmente la gente va a Kibale N.P, pero nosotros nos decantamos por Budongo porque teníamos buenas referencias y el permiso era algo más económico. Existen dos experiencias: el tracking y la habituación. Al igual que con los gorilas, el tracking consiste en rastrear a los animales, pasar una hora con ellos e irse. La habitación te permite estar más tiempo, volver a rastrearlos si se desplazan y poder verlos durante todo el día si tienes suerte. Aunque esto ya lo explicaremos con mayor profundidad dentro de algunos post.

Los visados

A día de hoy, la visa-on-arrival no está disponible en Uganda. El visado debe gestionarse online, con una antelación mínima de 20 días. Una vez completado el formulario, te enviarán un correo con la preaprobación de tu visa, que deberás llevar impreso para que te pongan la pegatina en tu pasaporte al llegar. Necesitarás llevar también la cartilla de vacunación de la fiebre amarilla. En la web hablan de una fotografía, pero lo cierto es que a nosotros nadie nos la pidió.

La ruta

Y ahora sí, entramos al meollo. Lo más complicado de Uganda es organizar la ruta por la sencilla razón de que todo lo que aparece en Google Maps es pura ficción. Los trayectos no se corresponden con la realidad y en muchos casos marca caminos que no son los más óptimos. Para esto lo mejor es consultar con el conductor, pero ya os avisamos de que los conductores por lo general son muy cómodos y prefieren evitar ir a sitios como Kidepo o Karamoja porque están muy lejos. A nosotros nos dijeron en varias agencias que nuestra ruta era imposible y ya veis, hecha y con tiempo de sobra.  Eso sí, como siempre, es una ruta muy cañera.

Este fue nuestro itinerario:

    • Día 1: Llegada al país y conducción hasta Mburo Lake, parando en Wavah Equator para ver la famosa línea del ecuador. Game drive a pie por el parque. Dormimos en Mburo Lake,
    • Día 2: Game drive en Mburo Lake por la mañana.  Por la tarde conducimos hasta Ruhija.
    • Día 3: Trekking en Bwindi para ver a los gorilas de montaña. Después conducimos hasta Ishasha (en Queen Elizabeth Park), donde dormimos.
    • Día 4: Game Drive en Ishasha para ver a los leones trepadores. Después vamos a hacer el  crucero por Kazinga channel. Tras eso hacemos un game drive en la parte norte de parque por la tarde y otro game drive nocturno. Dormimos en Ishasha.
    • Día 5: Conducción hasta Rwenzori y trekking por la parte más baja de la montaña. Al terminar conducimos hasta Kasese, donde dormimos.
    • Día 6: Día de ruta de Kasese a Masindi.
    • Día 7: Conducción hasta Ziwa Rhino y paseo a pie para ver a los rinocerontes. Después ruta hasta Budongo, donde dormimos.
    • Día 8: Habituación con los chimpancés y dormir en Budongo.
    • Día 9: Game drive al amanecer en Murchison Falls N.P. Después vamos a hacer el trekking por las cataratas y al terminar hacemos el tour en barco. Por la tarde hacemos otro game drive en el parque.
    • Día 10:  Día de ruta desde Murchison Falls hasta Kidepo, con parada en Gulu.
    • Día 11: Game Drive en Kidepo, mañana y tarde. Dormimos allí.
    • Día 12: Ruta desde Kidepo hasta Moroto, visitando mercados karamojons. Visita a la aldea karamojong.
    • Día 13: Visita al kraal, después ruta hasta Sipi Falls, donde hacemos un trekking al atardecer.
    • Día 14. Trekking por la mañana en Sipi Falls y ruta hasta Jinja por la tarde, con paseo por el Nilo y visita a las fuentes.
    • Día 15: Conducción desde Jinja hasta Kampala y visita a las tumbas Kasubi.
    • Día 16: Salida de nuestro vuelo desde Entebbe.

Como véis, es un viaje muy completo que incluye todos los puntos clave del país. La media es de una noche por sitio, porque consideramos más que suficientes los game drive que hacemos en cada lugar para verlos y porque nunca nos ha gustado viajar con tiempo para descansar. Es nuestra manera de hacer las cosas y como nos sentimos más a gusto, pero si te gusta tener momentos de relax en tus viajes, te sugeriríamos alargar tu estancia en Murchison y en Kidepo y quitar los últimos días de la ruta, regresando directamente a Kampala desde Kidepo. Eso sí, a nosotros el trekking por Sipi Falls y la zona de Karamoja nos parecieron de lo más top del viaje, pero ciertamente es lo más fácil de quitar si es necesario recortar la ruta.

A nosotros los días de ruta no se nos hicieron nada pesados, al contrario. Nos gustó mucho ver esa Uganda más cercana, parando en poblaciones no turísticas para hacer descansos y recorriendo mercadillos locales. Fue toda una experiencia para nosotros y, para que conste, lo propuso nuestro conductor porque en un principio nosotros no queríamos que tuviera que conducir tantas horas seguidas… pero insistió en que lo prefería y así se hizo.

Los alojamientos

Los alojamientos en Uganda son más variados de lo que parece cuando uno busca en Internet. En terreno se descubre que hay mucha más opciones de las que aparecen en Google o Booking y que, incluso, es posible negociar el precio en los sitios si, como nosotros, viajáis en un momento en el que el turismo está de capa caída. Hay sitios espectaculares, como el Bullbush River Camp, Enshama Lodge, Budongo Eco Lodge o Kidepo Savannah Lodge y sitios de rango medio-bajo aceptables como The Elephant Home, New Court View Hotel, Karatonga, Jinja Grand Hotel o Kalalo Cottage Inn. También hay sitios muy baratos, orientados a los locales y en los que suelen quedarse los guías, con habitaciones muy básicas, baños compartidos y, por lo que vimos, no muy limpios… así que no los recomendaríamos 🙈

Nosotros buscamos principalmente alojamientos que estuvieran bien de precio y ubicación, no queríamos lujos pero tampoco pasar penurias. Estuvimos en tiendas de campaña ya montadas (en Kidepo) y en cabañas con baño privado. En casi todos los sitios tuvimos únicamente el desayuno incluido, ya que lo que ellos llaman full board (pensión completa) disparaba los precios muchísimo y nosotros somos muy de apañarnos con la comida, la verdad. Y en general, salvo algún incidente con el agua caliente porque allí todo funciona con energía solar y a veces falla, bastante contentos con los alojamientos elegidos.

Conclusiones

En líneas generales el viaje ha sido fantástico. El itinerario nos ha parecido perfecto y, la verdad, creo que no cambiaríamos nada. Quizás pasaríamos de Queen Elizabeth Park, que nos pareció bastante decepcionante porque no vimos casi animales… pero claro, eso implicaría no haberlo visto y no haber sabido qué tenía que ofrecer. Otra cosa que quitaríamos sería Kampala. Nosotros tuvimos que ir porque necesitábamos hacernos allí la PCR de salida del país, pero si no llega a ser por esta razón no hubiéramos ni pisado la capital.

Por lo demás, la sensación ha sido óptima. Salvo alguna cosilla que ya contaremos en el diario de viaje, los ugandeses nos han parecido de trato fácil y amable, serios y formales. Las cosas han salido relativamente bien, no hemos tenido grandes percances y nos ha parecido en todo momento que estábamos seguro y que todo estaba bajo control, cosa que no es tan habitual cuando se viaja a África. Nos atreveríamos a decir que Uganda es un buen país para iniciarse en el continente y en el viaje de safari. Vamos, que para nosotros es un destino totalmente recomendable.